La realidad es tozuda y la región metropolitana de Barcelona o la ciudad de los 5 millones —dile como quieras— es una evidencia de sentido común inapelable para todo el mundo que sepa dónde vive en este mundo que va cambiando de civilización y encadenando crisis de diferentes pelajes. Lo único sensato que colectivamente queda por hacer es ir construyendo la metrópolis de forma sólida y colaborativa. Y el martes 12 de diciembre se aprobó una hoja de ruta estudiada y discutida por cientos de académicos, políticos, expertos y miembros de la sociedad civil durante más de dos años en…
