Recordamos a Jaume Botey, un gigante frágil, cercano, terco, socarrón, luchador. Pocas veces saliendo en los periódicos, sin ser adulado por los poderosos del mundo, como la caña cascada por el viento pero que sigue, como la violeta del polo norte, de Gianni Rodari, oliendo hasta el último aliento… Jaume Botey ha sido un gigante que no nos ha dejado porque sigue con toda su fuerza a nuestro lado
