El cambio de marca de TV3 a 3Cat provoca rechazo interno, debate sobre el valor de las marcas y tensiones políticas en la CCMA en plena transformación audiovisual.
Desprecian los medios públicos sin asistir a los debates que convocan, también los desprecian queriendo controlar siempre los contenidos – cierto que unos más que otros – y controlando siempre su dirección.