En la anterior entrega de las Barcelonas introduje el tema que nos centrará a lo largo de este mes, por…
Viendo: Habitar
Hace ya más de diez años, en el marco de las energías del 15M, se abría el ciclo del nuevo…
Hace poco más de 30 años, en pleno sesgo de optimismo de la Barcelona post-olímpica, el cantante Peter Gabriel dió…
La frase “las crisis son oportunidades para el cambio” tiene plena aplicación en el caso de la guerra de Irán…
Toda persona que desee luchar por la protección patrimonial en Barcelona debe saber un dato fundamental: las cosas de palacio…
Presidente de la Asociación para la Promoción del Transporte Público
No deja de ser paradójico que, en el año de la ciudad mundial de la arquitectura, el habitante condal se…
La región metropolitana de Barcelona funciona como un sistema interdependiente de actividades, oportunidades y desplazamientos. Según la Encuesta de Cohesión Urbana (ECURB), casi la mitad de la población ocupada (49,2 %) trabaja en un municipio distinto al de residencia, mientras que el 40,9 % de los estudiantes también se desplaza para estudiar.
La especulación inmobiliaria impulsada por fondos de inversión internacionales pone en riesgo el acceso a la vivienda, un derecho fundamental. Este problema, de carácter global y con múltiples causas, requiere soluciones integrales que combinen la regulación del mercado privado con el fortalecimiento del parque público y social de vivienda.
En este artículo analizamos cómo ciudades y países de todo el mundo están combatiendo la especulación inmobiliaria y promoviendo el acceso a la vivienda asequible. Además, comparamos estas estrategias con el modelo catalán, evaluando sus fortalezas y desafíos en el contexto actual.
A finales de febrero Jaume Collboni proclamó con entusiasmo la venidera construcción de un barrio sensacional, a conseguir mediante el adiós de decenas de naves industriales en las calles de Santander y Bonaventura Gispert, la rambla Prim y la via Trajana. Al deshacerse de estos ingenios se ganarán cincuenta seis mil metros cuadrados, destinados a la edificación de más de tres mil viviendas, de las cuales mil ochocientas serán de protección oficial.