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Opiniones

Nueve años de emociones no trabajadas ni resueltas
Si miramos lo que el paso de los años ha ido haciendo en Ripoll nos encontramos con que la fractura social entre personas provenientes de diferentes culturas se ha ido haciendo más y más grande y los intereses políticos han hecho su trabajo.

Ethel Sequeira Aymar6 de octubre de 2026 - 07:30
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Imagen de la película Cronos. (c) Beta Fiction Spain

La semana pasada fui al cine a ver la película Cronos. La película me devolvió muchos sentimientos que habían quedado dormidos durante los últimos nueve años. Me hicieron recordar la inmensa tristeza que nos acompañó aquel verano del 2017. Después de saber del gran recibimiento que los espectadores han dado a la película me gustaría hacer algunas reflexiones al respecto de lo que pasó y de lo que ha pasado en estos tiempos.

Lo primero que me llamó la atención es la poca referencia que se hace de la trama en Ripoll. Seguramente el hecho de la baja supervivencia de los jóvenes que llevaron a cabo los atentados puede tener que ver. Pero quizás también el origen del malestar de estos jóvenes es un hecho que no ha abierto demasiados interrogantes y lo que seguro que hizo es abrir una herida que se ha cerrado en falso.

Si miramos lo que el paso de los años ha ido haciendo en Ripoll nos encontramos con que la fractura social entre personas provenientes de diferentes culturas se ha ido haciendo más y más grande y los intereses políticos han hecho su trabajo y han convertido a la población en un oasis para la extrema derecha en Cataluña. ¿Por qué aquellos jóvenes que habían nacido y/o crecido en Cataluña no tenían sentimiento de pertenencia o lo perdieron con rapidez ante otra alternativa? ¿Por qué sus educadores y sus familias no fueron partícipes de aquel cambio? ¿Por qué el miedo es más fuerte que la curiosidad? ¿Por qué no hemos estado capaces de darle la vuelta a aquellos hechos que nos trastornaron tanto? La realidad que vemos tantos años después es que la política local escogida por los que tienen el privilegio de votar es la más lejana a la acogida y la construcción del sentimiento de pertenencia que fue la semilla de aquellos atentados. Hemos pasado página sin hacer una reflexión colectiva y con pocas lecturas y aprendizajes para el futuro.

Este verano nos ha golpeado otra historia escalofriante. Un enorme número de personas han atravesado en pocas horas una frontera movidas y promovidas por mensajes difíciles de conocer y con el resultado de muchas personas muertas y muchas más sometidas a situaciones de precariedad e indefensión ante los atónitos ojos de los ciudadanos ceutíes que han visto que sus ganas no eran suficientes para dar respuesta a la situación creada. Una vez más el rédito político de esta situación es mucho más grande que la búsqueda de causas y posibles soluciones. El ruido y la división social ante este nuevo episodio de nuestra historia parece que nos lleva a un futuro similar.

Las personas con bajos recursos integran los mensajes de que personas con menos recursos son las que están provocando su situación. Muchas personas salen a la calle a expresar su malestar sin que esté claro cuál es este malestar. ¿La integridad territorial? ¿La prioridad nacional? ¿La carencia de oportunidades para unos o para otros? ¿La distribución de la riqueza en función de los determinantes sociales?

Y esto no pasa solo en nuestra casa. La vieja Europa hace políticas migratorias cada vez más alejadas del humanismo y la justicia que la caracterizaba. Las últimas votaciones en Alemania así nos lo enseñan. Me preocupa mucho quién vota, cómo vota y por qué vota. Pero me preocupa más que las relaciones entre ciudadanos estén marcadas por un racismo cada vez más evidente en todos los ámbitos de la vida. Y la sanidad queda también marcada por estos matices, que me llevan a adquirir el compromiso de levantar la voz y hacerlo evidente desde la investigación y con la formación que sea necesaria para revertirlo.

17-A Cronos migracion Ripoll
Ethel Sequeira Aymar
Ethel Sequeira Aymar

Metgessa de família al CAPSBE Casanova. Membre del grup COCOOPSI de CAMFIC i investigadora associada a ISGlobal al grup de migració i salut.

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