Viendo: OPINIÓN

El anuncio de que el Gobierno de España se propone establecer un mínimo de edad para acceder a las redes sociales ha enfurecido algunos “oligarcas digitales” que hasta ahora han sido acostumbrados a operar sin regulación alguna y ninguno, o escaso, sometimiento a las legislaciones y normativas europeas. No quiero pensar pues cuál habría sido la reacción de Pavel Durov o Elon Musk –y otros que se callan– si el propósito del gobierno hubiera sido emprender alguna medida más ambiciosa. Pero el aviso ya está lanzado: a nuevas realidades sociotécnicas corresponden nuevas legislaciones democráticas.

Hay que despejar las dudas sobre si la Operación Rufián no pretende incrementar su prestigio personal o, como pasó con la Operación Roca y CiU, fortalecer el proyecto de ERC por encima de un posible Frente Amplio. O si se trata de ambas cosas. En cualquier caso, no es lo mismo un Frente de Izquierdas que un Frente de Izquierda.

En un contexto global de miedo e inseguridad, la renta básica deja de ser solo una política social. Se convierte en una infraestructura democrática que protege la libertad y reduce el chantaje económico, ofreciendo a todos la seguridad de vivir sin miedo y la capacidad de disentir con dignidad.