El Ministerio de Trabajo y los sindicatos firmaron el pasado 20 de diciembre un acuerdo para reducir la jornada laboral a 37,5 horas semanales, después de que la patronal rechazara la medida. Además de la reducción de la jornada máxima en España, el Gobierno también se ha comprometido a implementar un registro horario más estricto y garantizar la desconexión digital de los trabajadores.
¿Cuándo entra en vigor?
La principal novedad es que la jornada laboral máxima en España pasará de 40 a 37,5 horas semanales de promedio anual, sin afectar al salario. La normativa establece que los convenios colectivos tendrán hasta el 31 de diciembre de 2025 para adaptarse a esta nueva jornada.
Además, los contratos a tiempo parcial con una duración igual o superior a las 37,5 horas se convertirán en contratos a tiempo completo. Para los trabajadores con jornadas reducidas, se incrementará proporcionalmente el salario, aunque sigan trabajando las mismas horas. Los sectores con jornadas especiales tendrán 18 meses para adaptarse a la normativa.
La reforma aún tiene un largo recorrido. Existen diferencias entre el Ministerio de Economía, que propone aplicar la norma después de 2025 para facilitar la adaptación de las empresas, y el Ministerio de Trabajo, liderado por Yolanda Díaz, que apuesta por una aplicación más rápida. Además, la reforma requiere la aprobación del Congreso, donde partidos como el PNV y Junts tienen posiciones inciertas.
En particular, los votos de Junts, cruciales en este momento, están condicionados por la presión de la patronal catalana, Foment del Treball. Su presidente, Josep Sánchez Llibre, ha advertido de las consecuencias para los partidos que apoyen la reforma. Junts, aunque no ha rechazado frontalmente la medida, aboga por ayudas directas para pymes y una implementación gradual.
Novedades en el registro horario
El acuerdo también incluye la implementación de un registro horario más riguroso que garantice su «objetividad, fiabilidad y accesibilidad». Este registro será obligatoriamente digital (hasta ahora se permitían registros en papel). Los trabajadores deberán fichar al entrar y salir del trabajo, registrar interrupciones y horas extraordinarias.
El registro deberá estar disponible en todo momento para los representantes de los trabajadores y la Inspección de Trabajo, y las empresas tendrán que conservarlo durante al menos cuatro años. La falta de registro o su manipulación se considerará una infracción grave para cada trabajador afectado.
Derecho a la desconexión digital
Otro punto destacado del acuerdo es el derecho a la desconexión digital. Las empresas deberán garantizar que no se contacte a los trabajadores fuera de su horario laboral, permitiendo que permanezcan ilocalizables. Sin embargo, las excepciones y medidas concretas para garantizar este derecho se definirán en la negociación colectiva.
El Gobierno también prevé crear una mesa de diálogo social con sindicatos y patronal para evaluar los resultados de esta reforma y considerar futuras reducciones de jornada según el sector de actividad.

