“¡Uauuu!”. Me voy del estudio reteniendo esta exclamación y la cara de grata sorpresa de Joana al entrar en el estudio de grabación, donde está a punto de grabar la base instrumental de su primer largo de ficción, seguida de la pregunta al Jaume y a Marçal: “¿Hace mucho tiempo que estáis aquí?” Y la respuesta de ambos: “Mmm,… Desde el 93”.
Mientras cierro la puerta del estudio me viene a la memoria la covid, sí, la maldita pandemia que dentro de poco hará cinco años que irrumpió en nuestras vidas… Y recuerdo el Cardedeu Fest, el festival que organizamos en el barrio, donde cada vecino y vecina preparaba su actuación para cuando le tocara, y donde los vecinos “con nombre y apellidos” pasaron a ser vecinos con nombre de pila. Se me viene a la mente la segunda edición de Cardedeu Fest, donde dos siluetas se recortaban en lo alto del tejado y el Tibidabo, junto con el sol que ya se ponía, les hacía de fondo de escenario. Allí, Joan, después de agradecer la oportunidad que se le brindaba de estar en el festival, cerró su participación con “Paraules d’amor”.
Y la exclamación de Joana, guitarra y segunda voz de Al·lèrgiques al Pol·len, ha sido como la primera imagen de un desplegable que me ha transportado hasta aquellas “Paraules d’amor” de mayo de 2020, y me ha hecho pensar que, casi cinco años después, vuelve a sonar, esta vez de la mano de Al·lèrgiques al Pol·len, en colaboración con el autor, ese vecino que pasó a ser vecino con nombre de pila, Joan, Joan Manuel Serrat.
Y quién nos lo habría dicho, que aquel festival de barrio, nacido en plena pandemia, sería la chispa de esta colaboración entre dos generaciones, entre aquel vecino con nombre y apellidos y un grupo de jóvenes músicas que tienen mucho que decir.
Esto me hace pensar que tal vez no hemos olvidado todo de aquellos días en los que descubrimos nuestro barrio, nuestras calles, a nuestros vecinos y vecinas, y que encontrarnos sigue siendo una buena razón para ponernos al día y desearnos que hoy sea un gran día.

