Mientras el mundo espera el resultado del cónclave que elegirá al próximo líder de la Iglesia católica, miles de personas siguen visitando cada día la tumba del papa Francisco, en la Basílica de Santa Maria Maggiore. Allí coinciden peregrinos católicos con turistas curiosos, una mezcla que también se da en la multitud que espera desde el miércoles la fumata blanca en la Plaza de San Pedro. Una amalgama de fieles y no creyentes que parece una metáfora del papado de Jorge Bergoglio – algunos dicen que le querían más fuera de la Iglesia católica que dentro – y de la encrucijada que representa este cónclave: una Iglesia más abierta al mundo o cerrada sobre sí misma.

Antonio es un católico italiano que se ha acercado al Vaticano a observar la fumata. Como muchos aquí, es un seguidor declarado del pontífice argentino. “Espero que el próximo papa siga el camino marcado por Francisco, cercano a la calle, a los pobres y marginados. ¡Y que sea italiano!”, añade. El patriotismo también entra en juego en las quinielas y deseos sobre el próximo pontífice: la prensa italiana repite los nombres de Pietro Parolin, Pierbattista Pizzaballa y Matteo Zuppi, mientras que los diarios españoles especulan con las posibilidades del arzobispo de Rabat, Cristóbal López Romero, y los periodistas franceses destacados en el Vaticano dedican muchas de sus conversaciones a evaluar las posibilidades del cardenal Jean-Marc Aveline, próximo a Francisco.
“Es un papa que ha acercado mucha gente a la Iglesia”, defiende Antonio, sin quitar ojo de la chimenea de la Capilla Sixtina. Noah, estudiante estadounidense que reside temporalmente en Roma, parece darle la razón. No es católico pero también espera que el próximo pontífice sea “similar a Francisco. Fue un gran papa. Sus creencias fueron inclusivas para todos, por ejemplo, con las personas LGTB. Era un tío generoso”.
La primera fumata, el miércoles por la noche, se retrasó más de dos horas respecto al horario previsto, pero esto no desanimó a la multitud, que esperó a pie firme hasta que la pequeña chimenea rojiza escupió el esperado humo negro. “En Italia el cónclave se sigue como si fuera fútbol”, explica Caterina, una historiadora del arte de unos setenta años que, aunque tampoco es creyente, sigue con interés lo que pasa en el Vaticano.

La comparación está más que justificada: todos los grandes diarios italianos llevan semanas dedicando varias páginas al tema y hasta se ha creado un juego online para apostar sobre el sucesor de Francisco, llamado Fantapapa. Una trivialización que no parece molestar a la Santa Sede. En su última intervención ante los periodistas, el pasado miércoles, el portavoz vaticano Matteo Bruni celebró que “la presencia de periodistas muestra que la Iglesia sigue siendo relevante”, con una sonrisa satisfecha.
“En un momento tan peligroso, con tantas guerras, parece que la gente necesita algo estable y mínimamente ético”, aventura Caterina para explicar la fascinación que ejerce el cónclave. Como una siniestra casualidad, el inicio de las deliberaciones de los cardenales coincidió con el recrudecimiento del enfrentamiento entre India y Pakistán. Aunque es crítica con la Iglesia católica, Caterina también tiene su favorito: “Zuppi, viene de una gran familia católica de izquierdas”.
Lejos de las cámaras, la Basílica de Santa Maria Maggiore sigue estos días repleta de peregrinos que ya habían programado su viaje a Roma por el año jubilar, una celebración católica que sucede cada 25 años. Entre ellos está Carlos, de Valladolid, que baja un poco la voz para expresar sus preferencias sobre el próximo papa: “uno que meta en cintura a la curia, que hacen lo que quieren”, se queja en referencia a la poderosa burocracia vaticana, que tiene en el cardenal Parolin su principal candidato. Conseguir una buena foto de la lápida parece la principal preocupación de quienes desfilan ante la tumba de Bergoglio, apremiados por los policías que regulan la interminable fila. Los más devotos se agolpan en la capilla adyacente, donde tiene lugar una misa. De nuevo, curiosos y fieles compartiendo un momento excepcional.

En el grupo de los curiosos, está María, de Madrid. Está haciendo turismo en Roma y no se ha resistido a unirse a la multitud que espera, móvil en mano, la próxima fumata. “Es un momento único”, afirma, alabando el sentido del espectáculo de la Iglesia católica. “Trabajo en relaciones públicas y estoy tomando nota”, bromea. Noah utiliza prácticamente las mismas palabras para explicar su interés: “Es un evento único, no creo que vuelva a estar en Roma durante un cónclave”.
“Estamos tan acostumbrados a saberlo todo, quedan tan pocos secretos, que a la gente le atrae esto”, reflexiona Caterina. Quizá ahí está parte de la explicación de por qué medio mundo está pendiente estos días del humo que saldrá de una pequeña chimenea.


1 comentari
Soy una persona muy reservada, ¡sobre todo cuando se trata de mi salud! Decidí compartir mi historia para dar esperanza e inspiración a otros.
Hace dos años, a mi hija, que ahora tiene 21 años, le diagnosticaron cáncer en etapa 4 con metástasis ósea. Recibió una sola ronda de quimioterapia oral, lo que le provocó toxicidad. Su corazón y riñones sufrieron graves daños. No podía caminar ni hablar sin toser y fue llevada de urgencia al hospital numerosas veces con la presión arterial peligrosamente baja. Me di por vencida con los médicos; decidí dejar todo tratamiento médico y buscar alternativas. Terminé investigando hierbas naturales, lo que me llevó a contactar con un herbolario, el Dr. Water. Me ofreció algunos productos herbales, que le di a mi hija, y su salud mejoró rápidamente. Unos días después de terminar el tratamiento, le hicimos una ecografía y se confirmó que estaba libre de cáncer y que sus huesos estaban sanando. Estaba muy contenta; fue como un milagro. Ha pasado más de un año y está perfectamente sana. No toma antibióticos ni probióticos; solo toma unos pocos suplementos naturales que la Dra. Water nos recomendó comprar.
Las hierbas naturales pueden ser una alternativa perfecta para muchas afecciones, pero parece que las descuidamos. No duden en compartir mi historia. Aquí tienen el contacto de la Dra. Water: +2349050205019 y DRWATERHIVCURECENTRE@GMAIL.COM.
¡Un agradecimiento especial al Dr. Hamza Shazam y al Dr. Terry Marcelino por su guía durante todo mi proceso!
¡Gracias a Jimmy Philip Sacchetti por contactarme!
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