El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha comparecido este miércoles en La Moncloa para afrontar la crisis desatada por el llamado ‘caso Koldo’, que ha terminado precipitando la dimisión de Santos Cerdán como secretario de Organización del PSOE. Sánchez ha pedido perdón a la ciudadanía, ha anunciado la apertura de una auditoría interna sobre los contratos firmados durante la pandemia y ha cerrado la puerta a cualquier adelanto electoral o remodelación de su Ejecutivo.
Dimisión de Santos Cerdán
Minutos antes de la intervención del presidente, el hasta ahora número tres del PSOE comunicaba su dimisión como secretario de Organización y renunciaba también a su acta de diputado en el Congreso. La decisión de Cerdán, hombre de la máxima confianza de Sánchez y principal negociador con las formaciones independentistas en esta legislatura, se produce después de semanas de creciente presión por su relación con personas investigadas en la trama de contratos de material sanitario durante la pandemia. Aunque no está imputado en la causa judicial, su nombre había quedado vinculado públicamente a algunas de las gestiones de aquella etapa, lo que había generado incomodidad dentro del partido y entre los socios parlamentarios del Gobierno.
Auditoría de los contratos de emergencia
Pedro Sánchez ha anunciado que el PSOE pondrá en marcha de forma inmediata una auditoría independiente sobre todos los contratos de emergencia adjudicados durante la pandemia en los gobiernos donde los socialistas ostentaban responsabilidades. La revisión abarcará tanto los acuerdos alcanzados por el Gobierno central como los firmados en comunidades y ayuntamientos dirigidos por el PSOE.
El presidente ha defendido la necesidad de este ejercicio de transparencia para «depurar responsabilidades políticas y proteger la reputación del partido y de las instituciones públicas». Sánchez ha precisado que los resultados de esta auditoría se harán públicos y ha asegurado que la iniciativa se mantendrá al margen de cualquier estrategia judicial o electoral.
Sin crisis de Gobierno ni elecciones
El jefe del Ejecutivo ha descartado cualquier adelanto electoral y ha negado que vaya a acometer una remodelación de su gabinete. “Este Gobierno sigue y este Gobierno cumple con su hoja de ruta”, ha zanjado Sánchez, que ha calificado de «muy grave» la utilización de este asunto por parte de la oposición para “poner en cuestión la honorabilidad de las instituciones”.
Durante su intervención, Sánchez ha defendido la actuación de su Gobierno en la gestión de la pandemia y ha asegurado que la inmensa mayoría de los contratos se ajustaron a la legalidad y a la situación de emergencia vivida en aquellos meses. Sin embargo, ha admitido que se cometieron errores en la elección de algunas personas y ha reiterado su compromiso de asumir responsabilidades políticas cuando sea necesario.
Reacciones políticas y presión de los socios
La crisis interna del PSOE llega en un momento especialmente delicado para la legislatura, con un Gobierno de coalición que depende de una mayoría parlamentaria muy ajustada y del apoyo de formaciones independentistas y nacionalistas. Desde Junts, ERC y EH Bildu se había reclamado en los últimos días la dimisión de Cerdán como condición para mantener la interlocución con el Ejecutivo.
La salida del hasta ahora secretario de Organización busca calmar esas tensiones y frenar la erosión del PSOE en el plano institucional. No obstante, varios dirigentes socialistas reconocen en privado que el caso ha dejado tocada la autoridad del partido y que será difícil recuperar la iniciativa política en un escenario marcado por la proximidad de las elecciones vascas y gallegas.
Pedro Sánchez ha insistido en que el PSOE está dispuesto a asumir las consecuencias de este episodio y ha reivindicado la cultura política de su partido, “basada en la ejemplaridad y en la asunción de responsabilidades”. La auditoría, ha señalado, no tiene precedentes en la historia democrática española y será una prueba del compromiso socialista con la transparencia.

