1) Llevar gafas de sol oscuras no agrava quemaduras
Varios mensajes virales en redes sociales han difundido que, al usar gafas de sol oscuras, nuestro cuerpo no reconoce que es de día y que, por eso, el cuerpo no sintetiza la melanina, aumentando el riesgo de quemaduras solares. Son mensajes falsos. Los ojos no juegan ningún papel en la sensibilidad de la piel en la exposición al sol, por lo que llevar gafas de sol en ningún caso aumenta el riesgo de quemaduras.
Las quemaduras se producen porque la radiación solar y los rayos ultravioleta (UV) entran en la piel. Lejos de ser un complemento que aumente el riesgo de quemaduras, las gafas son un elemento más de protección solar: cuando están homologadas y con filtro UV, están recomendadas por organismos sanitarios internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La única manera avalada con evidencia científica para protegerse del sol es reducir la exposición directa. El bronceado no es ningún signo de salud, sino que es una defensa natural del cuerpo para protegerse del daño causado por la radiación ultravioleta y aparece como respuesta a una lesión. El uso de gafas de sol no altera este proceso.
2) Las semillas de chía no sirven para adelgazar
Junto al sol, otro bloque de desinformación va ligado a las dietas y las vías milagrosas para perder peso. Se ha hecho tendencia en TikTok que las semillas de chía con agua sirven para bajar hasta tres kilos de peso en una semana. Los vídeos acumulan millones de visualizaciones, pero son engañosos. Es cierto que las semillas de chía, por su alto valor en fibra, favorecen la saciedad y el tránsito intestinal, pero no son en sí mismas un alimento suficiente para perder de peso.
La pérdida de peso se produce únicamente cuando se ingieren menos calorías de las que se gastan. Por lo tanto, hay dos caminos: aumentar la quema de calorías con ejercicio físico, o disminuir el consumo de alimentos. La chía es una semilla, un alimento calórico, por lo que los expertos recomiendan vigilar su consumo y reducirlo si se quiere hacer una dieta de restricción de calorías. No existen ni dietas ni alimentos milagrosos, y ese tipo de mensajes promueven relaciones poco saludables con la comida y el cuerpo, con consecuencias negativas en la salud física y mental.
3) Desinformación en la guerra entre Israel e Irán
La escalada bélica entre Israel e Irán ha marcado el escenario geopolítico de este mes de junio. A raíz de estas hostilidades, las redes sociales se han llenado de contenido falso y sacado de contexto que empujan a la confusión en todo lo que pasa. Desde Verificat, hemos encontrado numerosos ejemplos: desde vídeos totalmente hechos con IA, hasta contenidos reales de otras guerras que se han sacado de contexto generando mensajes erróneos.
Las guerras generan sensaciones como angustia y alarma, un caldo de cultivo propicio para que compartamos los mensajes que nos llegan sin demasiada reflexión, siendo los ciudadanos comunes muchas veces altavoces de la desinformación. La mejor vía de evitar la propagación de la desinformación es no reenviar los mensajes de manera automática, aunque nos generen impresión.
4) Los discursos de odio no paran
Otra de las constantes en la desinformación, que no ha sido excepción en junio, son los discursos de odio hacia colectivos concretos. Han circulado mensajes que afirman que las personas con nacionalidad marroquí son “el colectivo con más implicación en violaciones en grupo” en España. Es engañoso. Ese colectivo representa el 9,5% de los autores involucrados en violencia sexual en grupo y es la nacionalidad extranjera más frecuente, pero las personas con nacionalidad española acumulan más casos: el 32,7%.
En todo caso, la violencia machista no es una realidad imputable a la población extranjera y estos mensajes simplifiquen una desigualdad. Las Naciones Unidas señalan la violencia de género como estructural, porque las mujeres la sufren por el simple hecho de ser mujeres, no por su nacionalidad. La violencia de género es un problema transversal entre nacionalidades.
5) Alerta con los resultados de búsquedas con IA
Por último, en los últimos años han aparecido diversas herramientas con IA generativa abiertas al uso de la ciudadanía. El más conocido es ChatGPT, pero hay otros, como Gemini en servicios de Google, o Grok en el caso de X (antigua Twitter). Pero alerta: aunque las respuestas de estas herramientas tengan una apariencia de veracidad, muchas veces responden con contenido erróneo.
Durante el apagón generalizado del 28 de abril, por ejemplo, Grok respondía con desinformación al preguntarle sobre algún contenido, tal y como criticó Verificat en su momento. Estas herramientas tienen dificultades para diferenciar contenido verdadero y erróneo, y pecan de una falta de transparencia a la hora de explicar los modelos de IA que rigen en sus servicios.

