La desinformación de julio: mitos sobre la crema solar, el Mundial, el Pride, Chat Control y la «bacteria carnívora» del Mediterráneo.
Aquí tens la versió en catalá
1. Ni la crema de sol es tóxica, ni aumenta los melanomas
Los mitos y la desinformación sobre las cremas solares no son nuevos, pero despiertan desconfianza hacia un producto ampliamente recomendado para evitar daños en la piel. Uno de los discursos en contra afirma que la crema lleva componentes químicos nocivos para el cuerpo, cancerígenos y disruptores endocrinos. Aun así, ante las sospechas, en 2022 el Parlamento Europeo decidió reducir los límites máximos seguros de algunos filtros UV que podían contener los productos cosméticos.
Es falso que la crema solar haya aumentado la incidencia de melanomas o que provoque cáncer por bloquear la vitamina D: al contrario, protege de la radiación UV, principal causa del cáncer de piel. El aumento de casos de melanoma se explica por una mayor exposición solar y una mejor detección temprana.
2. Imágenes generadas con IA, un falso terremoto y Trump borrado de la victoria de España en el Mundial
Después de la victoria de España en el Mundial 2026, circularon varias fotos y videos falsos o manipulados de las celebraciones. Un ejemplo son las imágenes de Lamine Yamal con una bandera palestina o una kufiya, generadas con IA y detectadas gracias a la marca SynthID. También se desmintió que las celebraciones provocaran un «terremoto»: los sismógrafos del CSIC registraron vibraciones superficiales, como ya había pasado en la final de la Eurocopa del 2024 o con conciertos multitudinarios.
Otro bulo aseguraba que la selección española había «borrado» a Donald Trump de la foto oficial levantando el trofeo, cuando en realidad se trataba de una imagen tomada en un momento posterior, ya sin el presidente estadounidense al lado. Finalmente, durante el torneo se difundieron videos de supuestas forofas generados con inteligencia artificial, que reciclan estereotipos de belleza excluyentes y cosifican el cuerpo femenino con fines de clic y monetización.
3. El género no es una ideología y ser homosexual o trans no te hace pedófilo
Una columna de Federico Jiménez Losantos afirma que la diversidad sexual y de género es una «doctrina» y vincula al colectivo LGBTI+ con la pedofilia, dos narrativas desmentidas desde hace décadas. El género no es una ideología: la ciencia diferencia el sexo biológico de la identidad de género desde los años setenta, y organismos como la OMS confirman que una orientación o identidad no normativa no es ningún trastorno. El término «ideología de género» se originó en los años noventa, en debates de la ONU, para oponerse a políticas de igualdad y derechos LGBTI+. Tampoco hay base científica que relacione la homosexualidad o la identidad trans con una mayor propensión a la pedofilia. La literatura clínica descarta esta asociación, y datos como las de la Fundación IR muestran que la gran mayoría de agresores sexuales a menores son hombres conocidos por la víctima, a menudo familiares.
4. Cuidado con el alarmismo por la supuesta «bacteria carnívora» del Mediterráneo
Varios mensajes viralizados alertan de una «bacteria carnívora» en las playas españolas, pero Sanidad confirma que no hay ninguna evidencia de un problema de salud pública. El término hace referencia al Vibrio vulnificus, presente de manera natural en aguas salobres, que en casos raros y sobre todo en personas vulnerables puede causar fascitis necrosante. España no es una zona de alto riesgo, a diferencia del mar Báltico o el Negro, y ni la Generalitat ni el Ministerio de Sanidad han registrado ningún brote asociado al baño. El término «carnívoro» es un recurso periodístico, no científico, y la mayoría de infecciones son leves. A pesar de que el cambio climático aumenta la presencia en aguas más cálidas, los expertos insisten en que el riesgo actual para la población general continúa siendo bajo.
5. Chat Control no es una ley nueva y es diferente al Chat Control 2.0
El Parlamento Europeo ha aprobado renovar el Chat Control 1.0, un reglamento temporal en vigor desde el 2021 que caducó el abril pasado, y no una ley nueva como afirman algunos mensajes a redes. La norma autoriza, pero no obliga, a las plataformas de mensajería a escanear contenidos para detectar abuso sexual infantil, con límites como la prohibición de escaneo sistemático y la obligación de borrar los datos en el plazo de 12 meses.
Es diferente al Chat Control 2.0, todavía no votado, que sí que obligaría todas las plataformas a hacer el escaneo e incluiría medidas de verificación de edad. Ninguna de las dos normas afecta, sobre el papel, al cifrado de extremo a extremo, a pesar de que expertos advierten que técnicas como el escaneo junto al cliente lo podrían esquivar.

