David Karvala nació en Finlandia pero lleva muchos años siendo un referente de la lucha contra el fascismo y el racismo en nuestro país. Fue uno de los impulsores de Unidad Contra el Fascismo y el Racismo (UCFR), colectivo que nació en 2010 para combatir la formación de extrema derecha Plataforma per Catalunya de Josep Anglada. Dieciséis años después sigue inmerso en este combate, tanto aquí como a nivel internacional mediante World Against Racism and Fascism. Milita en la red anticapitalista Marx21.net. Es autor del libro «El antifascismo del 99%».
Desde la creación de Unidad Contra el Fascismo y el Racismo hasta ahora, las ideas fascistas y racistas da la sensación de que han prosperado en nuestras sociedades, parece que crece en todas partes. ¿Es así?
Sí, mucho. Empezamos Unidad Contra el Fascismo y el Racismo en 2010 y, en esa época, alguna gente nos decía que el fascismo era algo del pasado. “¿Cómo es posible que os obsesionéis con esto?”. En ese momento, Plataforma per Catalunya estaba creciendo. Para la gente que no lo recuerda, era una especie de Le Pen a lo catalán. Tenía un dos o tres por ciento de los votos. En algunos territorios como Vic, más, pero comparado con Vox o Aliança Catalana era muy reducido. A nivel internacional, obviamente, ha crecido muchísimo. Paradójicamente, si en 2010, cuando empezamos Unidad contra el Fascismo y el Racismo, la gente decía que no era necesario, que no había problema, ahora dice que no puedes hacer nada porque están arrasando en todas partes, que no hay nada que hacer. Yo estoy convencido de que sí que es un peligro, que sí que está creciendo, pero que se puede parar. Los motivos por los que crecen son distintos, pero uno de fondo es la policrisis que estamos sufriendo a nivel económico, político, social, ecológico. Y también debe decirse que las limitaciones y fracasos de las izquierdas que a menudo han decepcionado. La extrema derecha, o las extremas derechas porque toman distintas formas, se presentan como la solución, que es hipocresía total, porque representan en forma concentrada todos los problemas que nos han llevado aquí. Sí, están creciendo pero siguen siendo minoría. Entonces, la idea básica de Unidad Contra el Fascismo y el Racismo y de la red mundial es que somos mayoría, podemos derrotarles, pero con acción, actividad unitaria.
Las extremas derechas están creciendo pero siguen siendo minoría
La sensación inicial era que los grupos y partidos de extrema derecha eran muy minoritarios. La evolución posterior ha demostrado que ignorarlos era un error
Mucha gente argumentaba que si existía el fascismo mejor no hablar de ello porque si hablabas era darles publicidad y nosotros lo que decíamos era que la gente saliera de forma unitaria señalando con nombres y apellidos al fascismo y luchando contra él. Toda la experiencia histórica es que si ignoras al fascismo y le dejas hacer, crece. Si le haces frente de forma unitaria, se le puede parar. La primera manifestación de mi vida fue de la Liga Antinazi en Gran Bretaña, en los 70, contra el Frente Nacional Británico. Ahora nadie sabe lo que era el Frente Nacional Británico porque se le derrotó con tres o cuatro años de lucha unitaria. En Francia, el Frente Nacional francés nunca se enfrentó a algo similar. Ahora comienza a haber un movimiento muy fuerte e interesante en Francia contra el racismo y el fascismo, pero durante muchos años, no. Los hechos demuestran que dejarles hacer no es la solución.
La experiencia histórica es que si ignoras el fascismo y le dejas hacer, crece
Antifascismo en Cataluña, Gran Bretaña, Francia,… UCFR forma parte de World Against Racism and Fascism. El movimiento antifascista se ha difundido por todas partes también
Haría falta aún hacerlo más. Fue un proceso muy interesante. La coordinación internacional comenzó en 2013. El movimiento unitario antifascista de Grecia, que realiza una asamblea anual, invitó a gente de diferentes grupos similares, de Europa sobre todo. Fuimos gente de aquí, gente de Inglaterra, etc. Desde Atenas, en octubre de 2013, llamamos a realizar manifestaciones coordinadas coincidiendo con el día de la ONU contra el racismo, el 21 de marzo. Cada año, un sábado próximo al 21 de marzo se han convocado no sólo actos institucionales, que siempre se hacían, sino movilizaciones en la calle contra el fascismo y el racismo. Desde las actividades se ha ido construyendo una red que se constituyó hace unos siete años como World Against Racism and Fascism. Últimamente ha habido congresos internacionales para construir la Internacional Antifascista pero sin relación alguna con movimientos reales sobre el terreno. Se ha declarado un manifiesto, una dirección, pero sin movimiento detrás. Y World Against Racism and Fascism se construyó al revés, desde abajo, desde los distintos movimientos trabajando en su territorio.

Algunos de estos movimientos han convocado manifestaciones con muchos participantes
Sí, siempre se necesitan más. La última movilización fue el 28 de marzo. El día oficial es el 21 pero este año coincidía con el final del ramadán y se trasladó al 28. En Barcelona, salimos unas 5.000 personas en una mani convocada por muchísimas entidades. Fue espectacular, pero es que en Gran Bretaña lograron medio millón de personas. Fue un esfuerzo especial porque, en octubre de 2025, el fascista Tommy Robinson convocó una manifestación de más de 100.000 personas. Entonces, hicimos un esfuerzo específico, desde el movimiento unitario, el conjunto del movimiento sindical, muchas ONG como Amnistía Internacional y Greenpeace, y el movimiento por Palestina, que ha hecho manifestaciones importantes. En Gran Bretaña fueron medio millón de personas, y en todo el mundo hubo muchísima gente en la calle. Coincidió con una protesta masiva en Estados Unidos de los No Kings contra Trump. Fue un día de mucha movilización, pero muchos medios no hicieron ni caso. Sucede a menudo esto.
Lucháis contra el fascismo. Hay quien dice que la palabra ‘fascista’ no es la correcta para referirse a según qué grupos
La palabra ‘fascista’ es cierto que se utiliza de forma a veces demasiado a la ligera y a veces de forma demasiado limitada, en el sentido de que alguna gente dice que el fascismo es lo que había en los años 30 y desde entonces no existe. De la gente que dice que celebra Hitler, ¿qué decimos? Cuando hablamos de la amenaza actual de la extrema derecha es de un abanico que va desde la derecha de los partidos conservadores hasta grupos abierta y declaradamente neonazis. Dentro de este abanico, el fascismo estrictamente sería la gente que quiere construir un movimiento para acabar con la democracia burguesa e instaurar un sistema distinto. Éstos se llaman nacional revolucionarios. Cuando existía el centro neonazi en el Clot, que logramos cerrar con un movimiento vecinal unitario impresionante, ellos hacían grafitis en la calle que decían The revolution is coming, viene la revolución, su revolución, que es contra revolución nacionalista de derechas.
Hay quien dice que el fascismo es lo que había en los años 30 y desde entonces no hay. De la gente que dice que celebra Hitler, ¿qué se dice?
Ellos no son partidarios de simplemente gestionar el sistema, sino de derivar hacia algo peor. La extrema derecha, que podría ser una parte de Vox, Geert Wilders en Países Bajos o Nigel Farage en Gran Bretaña, no está construyendo un movimiento para derrocar el sistema pero está utilizando las instituciones para impulsar políticas aún más racistas, aún más machistas y aún más neoliberales. A menudo, fascistas defienden políticas de gestión estatal. Un neonazi de Catalunya dijo que su modelo económico era Stalin, pero con ideología nacionalista. Los nacionalsocialistas, como los de Hitler, no están por el socialismo real pero sí por el control explícito estatal. Los neoliberales extremos racistas de la extrema derecha dicen estar por el mercado libre, como Milei, pero la parte del Estado que consiste en policía que va a reprimir a la gente no quieren debilitarla ni eliminarla en absoluto.
¿Existe algún factor que pese más que los demás en la ideología de la extrema derecha? ¿El racismo, el machismo, el patriotismo, el nosotros primero?
Algo muy importante para analizar el fascismo es que no es una ideología coherente y sistemática. El fascismo es camaleónico y puede tomar casi cualquier cosa y utilizarla porque no tiene principios, no está construyendo un movimiento con gente convencida de un análisis del mundo y de cómo quiere que sea. Utiliza argumentos e ideas como si alguien cogiera algo para golpear. Puede ser un martillo o puede ser cualquier cosa que sirva porque no están trabajando fino, están cogiendo gente y utilizan cualquier mentira. Los de izquierdas necesitamos la verdad porque queremos que la gente entienda lo que está pasando en el mundo y que tenga respuestas reales. El fascismo no ofrece respuestas reales y no necesita análisis reales.
l fascismo no es una ideología coherente y sistemática. Es camaleónico y puede coger casi cualquier cosa y utilizarla porque no tiene principios
La Falange de los años 30, en España, cogió toda la estética de la CNT. La bandera roja y negra de la CNT la han cogido los fascistas de la Alemania del Este. Los falangistas también cogieron la bata azul de los trabajadores. Un grupo neonazi de Roma, de Italia, Casa Pound, habla de Gramsci, del Ché, de Chávez, utiliza lo que les convenga en ese momento. El racismo está casi siempre presente, el machismo, la LGTBIfobia,… pero, por ejemplo, en Francia, un amigo mío me cuenta que Le Pen tiene todo un círculo de asesores que son hombres gays. ¿Esto no es coherente? Aquí, el dirigente de Vox en Catalunya es un hombre negro. ¿No son racistas? Sí son racistas, pero si buscas coherencia no lo hagas en la ideología fascista.
Si buscas coherencia no lo hagas en la ideología fascista
Eres crítico con los partidos de izquierda convencionales en cuanto han enfrentado esta cuestión. ¿Por qué no lo hacen bien?
Yo tengo muchas amistades dentro de los partidos de izquierda y por lo general están adheridos a UCFR y firman y apoyan nuestras iniciativas, pero creo que nadie en los partidos de izquierda piensa que lo han hecho todo perfectamente. Un problema que existe es la tendencia de la política institucional a buscar el voto de la gente. Presentas tu partido como la solución, que si te votan a ti, todo arreglado. Y frente al fascismo no hay una solución votando a este partido o a aquél, sea cual sea su programa, más reformista o más revolucionario. Es necesaria la respuesta unitaria y eso va contra la dinámica electoral donde debes vender tu partido como la gran solución. El PSOE se presenta como la barrera al fascismo. O la última versión de la idea de Gabriel Rufián de realizar una nueva coalición electoral para parar a la extrema derecha. O las diferentes opciones de izquierda radical que dicen que sólo se puede afrontar con su programa anticapitalista. Es necesaria la unidad. Mi visión de la política es que las cosas no se cambian principalmente desde las instituciones, sino desde la base y desde la lucha. Necesitamos a todos, pero con más fuerza del movimiento unitario de la que hemos tenido últimamente.
Ante el fascismo no hay una solución votando a este partido o a aquél, sea cual sea su programa, más reformista o más revolucionario
En España la extrema derecha es Vox y la derecha, el PP. El PP acaba dependiendo de Vox y pactando siempre con él. ¿La derecha española está más cercana a la extrema derecha que otras derechas europeas?
Es una tendencia internacional. Yo crecí en Inglaterra, en Gran Bretaña, y el Partido Conservador británico se ha acercado mucho a la extrema derecha, quizás aún más que el PP. En Alemania, Angela Merkel tenía buena reputación por no querer tratar con la extrema derecha de Alternativa por Alemania (AfD) pero la dirección actual de los cristiano-demócratas parece tener menos problemas para pactar con ella. Es un problema. Esto tiene que ver con que, en una situación de crisis, puedes decir que el problema es el capitalismo y los ricos, o que son los migrantes, los musulmanes, las mujeres trans. Si no quieres culpar a lo que es realmente el problema de fondo, acabas buscando cabezas de turco. Esto lo hacen los fascistas, lo hacen los conservadores, y a veces también lo hacen los gobiernos socialdemócratas, como el gobierno laborista actual de Gran Bretaña, que ha adoptado la misma retórica de detener a los barcos de refugiados que es uno de los lemas centrales de las manifestaciones lideradas por fascistas en Gran Bretaña.

Quizá por eso al Partido Laborista del primer ministro Starmer no le han ido nada bien las recientes elecciones locales
¡Claro! Si copias el discurso de la extrema derecha la gente vota a la extrema derecha. Esto lo dijo Jean-Marie Le Pen hace muchos años, que si tienes el original y la copia, si lo que quieres es esta política, pues eliges el original.
Si copias el discurso de la extrema derecha la gente vota la extrema derecha
El gobierno español ha aprobado una regularización que beneficia a medio millón de personas inmigrantes. Por el contrario, la mayor parte de países europeos les ponen más barreras. ¿Qué piensas de esta regularización?
La regularización ha sido una victoria enorme para el movimiento que la impulsó y desde aquí envío una felicitación a toda la gente que se lo curró, especialmente aquí en Catalunya, porque la mitad de las firmas de la ILP fueron de Catalunya y la otra mitad del resto del Estado. Es entonces un gran éxito del movimiento liderado por gente migrada. También debe recordarse que han sido años de bloqueos en el Congreso. El gobierno no había matado la propuesta pero sí la congeló durante mucho tiempo y al final fueron los cálculos de votos en el Congreso quienes le obligaron a aprobarla. Pero no deja de ser una victoria. No soy experto sobre los detalles pero sí que hay muchas pegas. Hay gente haciendo colas para conseguir un certificado diciendo que si estás viviendo aquí sin papeles eres vulnerable. Si no tienes papeles, no es necesario otro papel para decir que eres vulnerable.
La regularización es un gran éxito del movimiento liderado por gente migrada
Por otra parte, creo que es cierto que el gobierno español no actúa por puros principios humanitarios sino porque ve que necesitan mano de obra, que muchos sectores de la patronal estaban a favor porque quieren mano de obra. Según el momento, les va bien que la gente no tenga derechos, carezca de papeles, porque así pueden pagar menos. Pero si no llega suficiente gente o si tienen que abrir un poco más las puertas para que llegue más gente para llenar los puestos de trabajo y poder sacarle beneficios, lo hacen. En otros países europeos el cálculo es distinto y siguen cerrando sus puertas. Pero Italia, por ejemplo, que tiene en el gobierno a Giorgia Meloni, que es fascista, ha hecho una regularización de gente sin papeles con una retórica explícitamente más economicista que aquí, pero los intereses de fondo son los mismos. Si necesitan más gente trabajando, entonces deben dar ciertos derechos para que puedan trabajar.
Giorgia Meloni, que es fascista, ha hecho una regularización de gente sin papeles con una retórica explícitamente más economicista
La extrema derecha habla de remigración, que suena horrible. También hemos visto ultras cantando “musulmán el que no vote” o gritando “Lamine Yamal vete en un bote”. El lenguaje de la extrema derecha es terrible.
Es otro indicio del peligro de la deriva de los partidos institucionales, que si adoptan la retórica actual del fascismo, de la extrema derecha, entonces ésta adopta retóricas aún más extremas. Remigración significa expulsiones masivas. En Alemania, de donde creo que proviene el término, hubo una reunión secreta de neonazis, de gente de AfD, también con alguna gente del entorno de los cristiano-demócratas, donde se habló de expulsar a millones de personas, incluso personas con nacionalidad alemana, personas nacidas en Alemania. Es una barbaridad. Estamos hablando de cosas de los años treinta.
Si los partidos institucionales adoptan la retórica actual del fascismo, entonces la extrema derecha adopta retóricas aún más extremas
Trump también quiere echar a millones de migrantes. Hemos visto la brutal actuación de los grupos paramilitares del ICE. ¿Es el referente fundamental para estos grupos de extrema derecha o son anteriores a él?
Trump es una figura importante. Creo que no es fascista pero sí inspira a la extrema derecha a abrir la puerta al fascismo como tal. Hace años, en una manifestación nazi en Charlottesville, en Estados Unidos, mataron a una mujer joven que luchaba contra el fascismo. La respuesta de Trump fue que había gente buena en ambos lados, que había gente fascista buena y gente antifascista buena. Lo que ha ocurrido últimamente en Estados Unidos enseña cómo se puede luchar. En World Against Racism and Fascism participa gente de Minneapolis, y Minneapolis ha sido increíble.
Trump no es fascista pero inspira a la extrema derecha a abrir la puerta al fascismo como tal
El 23 de enero de este año realizaron un paro social contra los matones paramilitares de ICE y salieron 200.000 personas. Formalmente los sindicatos no podían convocar huelga, pero había miles y miles de personas que tenían que ir al trabajo y que estaban en la calle para protestar contra ICE. Es una muestra que sí se puede hacer frente a ICE. Hablo de Minneapolis, pero estoy en contacto con un compañero de Los Ángeles donde también tienen una impresionante red vecinal. Y también en Chicago. En Estados Unidos hay redes vecinales informando de si ICE está en la zona, salen, protestan. A las familias migradas que temen salir a la calle hay gente que les lleva la compra a casa o que les apoya porque si no pueden salir tampoco pueden ir a trabajar. Es toda una red de ayuda mutua en muchos barrios organizada desde abajo. Esto muestra que somos mayoría y que podemos ganar y que todavía existen esperanzas.
Hay esperanzas pero los sondeos dicen que la extrema derecha encabeza las previsiones electorales en Reino Unido, Alemania o Francia. Es decir, esperanzas sí, pero algo de miedo también.
Sí, mucho miedo. Si alguien piensa que no existe un problema se equivoca muchísimo. Debemos responder y hay que responder. Hablamos de Gran Bretaña o de Alemania pero aquí en Cataluña el crecimiento de Aliança Catalana es muy preocupante. Y en la derecha local de Junts hay quienes están en contra de Aliança Catalana, seguro, pero en muchos lugares los hay que están girando hacia sus posiciones. O sea, la misma dinámica que la derecha conservadora en toda Europa. Tenemos trabajo que hacer aquí, pero insisto, se les puede parar pero hay que trabajar en ello.
El crecimiento de Aliança Catalana es muy preocupante
Algunos analistas atribuyen el crecimiento de Aliança Catalana al apoyo de personas decepcionadas con el ‘procés’. ¿Crees que hay otros ingredientes que explican el apoyo que tiene?
Siempre existen diferentes elementos. Es obvio que mucha gente pensaba que con la magia de las jugadas maestras podían conseguir la independencia en 2017. Entre la represión y otras cosas no se hizo. De ahí la decepción, pero cada vez queda más claro que el ingrediente clave de Aliança Catalana es el racismo, la Islamofobia. Esto es central para la líder de Aliança Catalana. El programa Polònia de TV3 lo representó perfectamente hace una o dos semanas. Silvia Orriols atendía a dos personas que se ofrecían para apoyarla y una era de Vox y la otra, independentista decepcionado. Ella intentaba contentar a los dos. Ha dicho que los candidatos que no sean independentistas o que vengan de Vox son bienvenidos. Coinciden a menudo en el Parlament. Puede ser indepe o no, pero es racista de extrema derecha y punto.
Cada vez queda más claro que el ingrediente clave de Aliança Catalana es el racismo, la Islamofobia
Defiendes la lucha desde la base, contra una extrema derecha que dispone de muchos recursos, de mucho dinero y mucha presencia en las redes sociales, en los medios de comunicación. Es un combate bastante desequilibrado
Sí, no es fácil. Nuestra fuerza, y siento ser repetitivo, es la propia gente. La mayoría no tiene nada que ganar con la subida de la extrema derecha. De hecho, tenemos mucho que perder. De esto va mi libro «El antifascismo del 99%». Si piensas que todos los hombres se benefician del machismo, toda la gente blanca se beneficia del racismo, toda la gente hetero se beneficia de la LGBTfobia, entonces el fascismo tiene mayoría. El racismo es “divide y vencerás”, el machismo es “divide y vencerás”, la transfobia es “divide y vencerás”. Quieren dividir a la mayoría, que es la gente trabajadora. Tenemos un interés colectivo en hacerles frente. La clave es hacer valer esto. La gente que dice que es imposible, no hace nada.
La mayoría no tiene nada que ganar con la subida de la extrema derecha. De hecho, tenemos mucho que perder
La gente que tiene otras teorías, que las demuestren en la práctica. Si ellos salen más en los medios, mal asunto. Hace años que hicimos una declaración de Unidad Contra el Fascismo y el Racismo, diciendo que no queríamos fascistas en las tertulias. En aquella época, invitaban a Josep Anglada para hacer más audiencias, pero con el peligro de aumentar el voto a la extrema derecha. Vox salía en la tele mucho antes de tener presencia institucional. Orriols también, con entrevistas en la prensa española. Nosotros, no. Pero tenemos la capacidad, si logramos hacerlo, de organizarnos en los barrios. Podemos hacer frente al fascismo donde está la gente, en la cola del pan, en la recogida de los chavales en la escuela,… Aquí podemos incidir. No es TikTok, pero es la red real.
Podemos hacer frente al fascismo donde está la gente, en la cola del pan, en la recogida de los chavales en la escuela. Aquí podemos incidir. No es TikTok pero es la red real
¿El éxito relativo, el crecimiento de la extrema derecha, se fundirá pronto o tendremos Trumps, Mileis, Abascals durante muchos años?
Todo depende de cómo tengamos la capacidad de respuesta. Alguna gente dice que si Vox no subió tanto como pensaban en Andalucía significa que ha tocado techo. Me acuerdo de que a menudo se decía que Le Pen había tocado techo y que automáticamente caería y ahora puede ser la primera fuerza en Francia. Plataforma per Catalunya no topó con un techo natural. Los detuvimos. La gente no lo tiene presente. En las municipales de 2011 creció muchísimo, con 67 concejales de Catalunya, que era la presencia fascista más fuerte de todo España, pero en 2015 los eliminamos donde se hizo la campaña del UCFR. Fue la gente movilizándose en los diferentes barrios y municipios que les detuvo. Si hacemos esto, podemos detenerlos pero pensar que hay un techo natural, no. No juegan según las normas correctas y con la verdad. Ganan por mentiras. Y si no hay fuerzas para contrarrestar sus mentiras, pueden seguir creciendo, con altibajos. Eso es lo que se ve en Francia. Hay que seguir luchando, trabajando a todos los niveles.
La extrema derecha gana por mentiras. Y si no hay fuerzas para contrarrestar sus mentiras, puede seguir creciendo

