Diversas organizaciones con presencia en el comité de empresa de Radio Televisión Española (RTVE) han comenzado a trabajar para hacer que la renovación que ha experimentado el ente público español de comunicación llegue también a los centros territoriales y, especialmente a Catalunya, según ha podido saber este medio, de fuentes conocedoras de los movimientos que se dan en el seno de la representación laboral.
RTVE ha experimentado cambios en su sede de Madrid desde que el 27 de agosto tomara del control de la empresa la nueva presidenta, Rosa María Mateo. Desde aquel momento, la veterana periodista ha trabajado para recuperar la credibilidad del ente comunicativo público. Lo ha hecho con nombramientos que han visualizado el afán por desgubernamentalizar las radios y televisiones públicas de ámbito español.
Los primeros nombramientos hechos han afectado a la dirección, con nombres como María Escario y Fran Llorente, que han vuelto a la dirección de RTVE. También se ha nombrado a Begoña Alegría como responsable de informativos. Y a pesar de algunas vacilaciones iniciales, han caído también programas muy marcados por su sesgo conservador, como el que lideraba Javier Cárdenas.
Una vez realizada la primera ola de cambios, desde ámbitos sindicales se reivindica hacer llegar los nuevos aires en todas las delegaciones territoriales. En Catalunya, CCOO en RTVE considera indispensable la sustitución de Carlos González, director de TVE en Catalunya, para dar credibilidad al cambio. También cuestiona este sindicato la continuidad de Manuel Hidalgo, director de La2, que había sido antes responsable de comunicación de la política del PP Alicia Sánchez Camacho y que opera desde el centro de producción de Sant Cugat. Antes Hidalgo había liderado el Sindicato Independiente, considerado cercano a las tesis conservadoras.
Un tercer nombre que desde CCOO se querría ver sustituido es el del responsable de informativos de Sant Cugat: Rafa Lara, una persona que según las fuentes consultadas, era considerada afín al partido socialista pero que durante el gobierno del PP habría asumido sin problema las tesis informativas del partido de Mariano Rajoy.
Eladio Jareño
Como telón de fondo de los cambios, un nombre: Eladio Jareño, director de TVE, una persona que trabaja en la sede madrileña del ente público y que antes había sido el máximo responsable del centro de Sant Cugat. Este directivo mantiene su cargo de director de TVE. De él dependen los nombramientos de los responsables del centro de producción catalán.
Jareño es una persona estrechamente vinculada al PP, ya que ha sido jefe de prensa del partido en Catalunya y también lo ha sido de la Delegación del Gobierno en este territorio. Como responsable de la comunicación del PP catalán tuvo una implicación sustancial en el asunto de las escuchas telefónicas en el restaurante la Camarga, en julio de 2010, según explican en el Sindicato de Periodistas de Cataluña (SPC). Tampoco hay que olvidar que el Consejo de Informativos de TVE pidió su dimisión en 2016 -pocos meses después de su llegada al cargo- por no autorizar la difusión de la conversación entre el entonces ministro del Interior en funciones, Jorge Fernández Díaz, y el director de la Oficina Antifraude de Catalunya, Daniel de Alfonso, en la que ambos hablaban de buscar casos de corrupción y acusaciones penales a dirigentes de ERC y CDC poco antes del referéndum del 9-N .
Fuentes de CCOO adelantan que la nueva dirección de RTVE está utilizando Jareño para limpiar el staff de TVE de muchas figuras que entraron precisamente de la mano de este controvertido periodista. Sin embargo, Diego Francisco Martínez Peinado, miembro del comité de empresa de RTVE por CCOO, considera indispensable que «en la renovación que deben tener los centros territoriales, figuras como las de Jareño no tienen cabida porque no coinciden con la línea de profesionalidad que se quiere dar al ente público».
Sea como sea, la renovación de RTVE con respecto al centro catalán ha supuesto el mantenimiento de la producción que se hacía hasta ahora en Sant Cugat, lo que satisface a los sindicatos y a las emisoras de radio, según se comunicará la próxima semana en la presentación de la nueva programación. En Sant Cugat trabajan más de 600 personas y en los estudios de Radio Nacional aproximadamente unas 80.

