Uno de los colectivos más débiles en la crisis del coronavirus es el de las mujeres que se dedican, se dedicaban, a la limpieza y orden en los cuartos de hotel. Son las kellys. Su trabajo se ha detenido de manera drástica. Los hoteles están cerrados o bajo mínimos y dedicados al cuidado de los enfermos. Pero, ¿qué hacen ahora las kellys?
M.S. son las siglas de una de las dirigentes del sindicato que han creado las kellys, y que no quiere dar su nombre. Está confinada en casa. Sufre por su situación y también por sus compañeras. «En estos momentos hay dos grandes grupos en nuestro colectivo, las que están en las plantillas de los hoteles y las que trabajaban como subcontratadas. Éstas formaban parte de empresas multiservicio y tenían contratos por obra y servicio». Todas han sido enviadas a casa. No trabajan y sufren la incertidumbre por lo que harán mañana, dice.
«Por lo que yo conozco, el 95% de las kellys, al menos en el área de Barcelona, trabajaban subcontratadas. Sólo un 5% estaban dentro de los hoteles», dice la interlocutora. La diferencia entre una situación y la otra es grande.
«A las compañeras que trabajaban en plantilla en los hoteles les han enviado un e-mail desde recursos humanos. Les dicen que hacen Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) debido a la Covid-19. Pero luego no han recibido ningún detalle, ni cómo quedan, ni sus condiciones económicas, nada de nada». En un trabajo en la parte de abajo de la pirámide es importante que las trabajadoras sepan cuándo cobrarán. «Desde que comenzó esto del estado de alarma, las compañeras no han recibido nada, y todas estamos a la espera de lo que se dice: el paro se cobra a partir del día 10. Pero mientras tanto se deben pagar alquileres y todos los gastos, y no sabemos cómo lo haremos», dice M.S.
Despedidas de hecho
Peor es la situación de la mayoría de las kellys, las que trabajaban por cuenta de empresas que a su vez estaban contratadas por los hoteles. «Directamente las han despedido y les han dado de baja de la Seguridad Social. La mayoría están ahora en su casa, sin ningún documento que acredite que están paradas. Simplemente les han comunicado que había terminado su contrato, normalmente de obra y servicio «.
La situación de las kellys que trabajaban para empresas hasta ahora subcontratadas es muy precaria. «Las que tenían suficiente tiempo cotizado por el paro, no saben cómo reclamar la ayuda económica. Aunque muchas, quizás la mayoría, no tendrían derecho al paro. Ahora veremos si pueden acogerse a esta ayuda que dicen que podría suponer un ingreso de 420 euros», afirma la dirigente de Las Kellys.
Pero más allá de la situación actual, las trabajadoras que limpian los cuartos de hotel tienen una difícil perspectiva. «No sabemos qué pasará con las subcontratas, ni tenemos claro si volverán a llamar a las trabajadoras que tenían antes cuando se vuelvan a abrir los hoteles», afirma la activista. En este sentido, sienten una gran inquietud por el futuro del sector turístico, del que dependen.
Y, ¿mientras tanto? M.S. explica que el sindicato Las Kellys trabaja para mantener el contrato con las trabajadoras, con su arma preferida, el whatsapp. También han comenzado a hacer contactos con abogados para asesorar los casos que se puedan dar. «Las kellys sobrevivimos como podemos, somos mujeres luchadoras y valientes», afirma. En este sentido han iniciado pequeñas acciones para obtener fondos. Así, desde su confinamiento están haciendo trabajos manuales, con el fruto de la venta de los cuales iniciarán una caja de resistencia que atienda los casos más difíciles, explica.
Pero, ni en estas circunstancias las Kellys olvidan su reivindicación más importante, que el Gobierno apruebe una ley que evite que se puedan subcontratar las actividades que, como la limpieza de cuartos de hotel, forman parte del corazón del negocio de las empresas. Es la ‘ley Kelly’ Que consistiría en enmendar el artículo 42 del Estatuto de los Trabajadores.

