Plaza Catalunya, 19 horas. Viernes. Poco a poco el centro neurálgico de Barcelona comienza a llenarse de personas con carteles, altavoces, micrófonos, instrumentos… la víspera del Día Mundial del Clima. Pertenecen al movimiento Fridays For Future (F4F) que lucha por la justicia climática.

Los manifestantes eligen uno de los puntos más comerciales de la ciudad para dar más fuerza a su protesta contra consumismo masivo que acelera el cambio climático. En el manifiesto, leido por jóvenes activistas de F4F, recuerda la grave situación que atraviesa el planeta, “y los peligros que enfrenta la humanidad” a causa de la emergencia climática. “Nos cansamos de esperar un cambio que nunca llega y de escuchar las promesas de nuevos tiempos que reproducen las lógicas que nos han conducido a la crisis ecosocial que estamos viviendo hoy en día”, denuncian en su discurso.
En los carteles que exhiben también indican algunos de las reivindicaciones centrales de la manifestación. “UE: energías renovables, inversión social y ecológica. Stop gas€oductos”, exige una de las pancartas; “Climate Justice” y “System change, not climate change”, reclaman otras.
“Las hormigas son muy pequeñas, pero hacen un gran trabajo. Deberíamos parecernos a las hormigas. Juntos podemos hacer un gran trabajo” señala Vidalina Morales, activista en contra de la minería en El Salvador y una de las oradoras de la marcha. En su discurso, destacó la importancia de la lucha colectiva y global contra las empresas transnacionales.

Vidalina Morales recuerda que las mujeres latinoamericanas representan un colectivo social que ha logrado grandes cambios en sus países de origen a través de movilización que vela por los derechos de la tierra, preservación de los espacios naturales. “Nosotras – afirma – defendemos los territorios, estamos haciendo una lucha contra las transnacionales que se instalan en nuestros países y pretenden explotar los bienes comunes de la naturaleza, como nuestra agua, nuestros suelos, nuestros bosques”.
Francisco Javier Vera Manzanares, de sólo 11 años, sorprende a los presentes con una brillante intervención. “Los gobiernos – proclama – son los principales responsables de la crisis climática que, en algún momento, nos va a llevar al colapso y a la extinción. Por eso, les invito a luchar por causas conjuntas, por la paz, por la vida, por la naturaleza”.

Nacido en Colombia, Francisco Javier es reconocido como niño prodigio por su brillante oratoria y ser el fundador de Guardianes Por La Vida en su país. Con tan solo once años, es ya una inspiración para muchos jóvenes que se movilizan para que el planeta tierra no se quede sin recursos y para evitar el colapso de la humanidad. El viernes, en la Plaza Catalunya de Barcelona, latía la esperanza en las nuevas generaciones, más conscientes de la necesidad de frenar el cambio climático.

