‘Cor de dona’ es un nuevo movimiento nacido en España e impulsado por médicas que quiere concienciar sobre los riesgos asociados a las enfermedades cardiovasculares, que son la primera causa de muerte entre la población femenina.
Cada seis minutos, muere una mujer por problemas relacionados con el corazón en Europa. La cifra es de cada 60 según en los Estados Unidos. En España, el mismo año murieron 265 mujeres por cada 100.000 habitantes por estas enfermedades, frente a 241 hombres por cada 100.000 habitantes.
A raíz de esta realidad, ‘Cor de dona’ tiene como objetivo crear hábitos de vida saludables para intentar reducir la mortalidad asociada a las patologías cardíacas en mujeres. Está inspirado en el movimiento ‘Go Red For Women’ de la Asociación Americana del Corazón, creado el 2004, que ha conseguido reducir la mortalidad cardiovascular en los Estados Unidos en un 30%.
Una de las impulsoras de ‘Cor de dona’ y de ‘Go Red For Women’ es la doctora Malissa Wood, profesora de la Facultad de Medicina de Harvard, cardióloga clínica del Cardiac Ultrasound Laboratory en el Massachusetts General Hospital de Boston y codirectora del Programa Corrigan Women’s Heart Health en el Massachusetts General Hospital Heart Center.
Según la doctora Wood, “gracias a estas campañas se han logrado mejoras en el reconocimiento de los riesgos de la enfermedad cardiovascular en mujeres y crear subvenciones para mejorar la salud cardiovascular femenina”.

‘Cor de dona’ está liderado por la doctora Leticia Fernández-Friera, que es socia fundadora de la iniciativa y directora de la Unidad de Cardio-Mujer a Atria Clinic. Según afirma, “la creación de nuevas herramientas para la evaluación de riesgo, como la ecografía vascular, la divulgación de directrices para su manejo y el impulso de la investigación específica por sexo, constituyen los objetivos principales de ‘Cor de dona’ en nuestro país”.
Riesgos
Las médicas sostienen que las diferencias basadas en el género en la enfermedad cardiovascular han estado tradicionalmente poco apreciadas y que las mujeres están poco representadas en la investigación y los ensayos clínicos. Así, Fernández-Friera remarca que “el riesgo en las mujeres a menudo se subestima” y, por eso, “es crucial un enfoque contemporáneo que se centre en la mujer sana para la identificación y el tratamiento precoz de las mujeres con riesgo de enfermedad cardiovascular”.
Argumentan que las patologías cardíacas son la primera causa de mortalidad entre las mujeres. A los riesgos tradicionales, como el tabaquismo, la obesidad, el sedentarismo y la hipertensión, se añaden otros como la hipertensión en el embarazo, la diabetes gestacional o la menopausia precoz.
Para Fernández-Friera, “se conocen poco sus síntomas referenciales, además del típico dolor en el brazo y el pecho, como son el dolor en la mandíbula, el decaimiento, las molestias a las espaldas y las dificultades para respirar”. “Además, acude más tarde al especialista, hecho que se asocia a una mortalidad más grande respecto a los hombres, puesto que mueren un 20% más después de un infarto”, añade la doctora.
Revisiones gratuitas
Además del nuevo movimiento ‘Cor de dona’, hay campañas que alertan que la mayoría de las mujeres ignoran que pueden sufrir patologías cardiovasculares graves. En este sentido, la fundación CardioDreams subraya que un 11% de las mujeres que han participado en revisiones cardiovasculares tienen alguna patología grave que desconocía. Esta es la principal conclusión que se desprende de las primeras 650 revisiones gratuitas que la organización sin ánimo de lucro ha realizado en el último año a mujeres de entre 50 y 70 años con motivo de la campaña ‘Directas al corazón’, que empezó en septiembre del 2021.
Si se trasladan estas cifras al conjunto de la población española femenina de entre 50 y 70 años, que es la franja de edad más sensible a sufrir estas enfermedades, es probable que más de 700.000 mujeres estén afectadas y no lo sepan.
“Estos datos son una muestra más de la necesidad de sensibilizar y divulgar entre la sociedad el impacto que tienen las enfermedades cardiovasculares en la mujer, en las cuales representa la principal causa de muerte, mucho por encima del temido cáncer de mama. Cada ocho minutos muere una mujer en España por enfermedades cardiovasculares y ni la sociedad ni las mujeres son conscientes”, afirma el fundador de CardioDreams y jefe del Servicio de Cirugía Cardiovascular del Instituto del Corazón Quirónsalud Teknon, el doctor Xavier Ruyra.
La fundación indica que el 35% de las mujeres españolas mueren por enfermedades cardiovasculares, según datos del Instituto Nacional de Estadística y de la Sociedad Española de Cardiología, pero solo el 15% de ellas recibe el tratamiento adecuado. Ante esta realidad, CardioDreams, en colaboración con la fundación ‘la Caixa’, puso en marcha la campaña ‘Directas al corazón’, que prevé hacer 2.000 revisiones gratuitas en tres años.
Hospitalizaciones
Si bien las enfermedades cardiovasculares son especialmente cruentas entre las mujeres, en el caso de los hombres son la segunda causa de muerte. Un estudio de la Diputación de Barcelona afirma que, en la provincia, 15 de cada 100 hospitalizaciones el 2021 fueron por enfermedad cardiovascular, según el análisis de los datos de los municipios de más de 10.000 habitantes, excluida la ciudad de Barcelona.

En concreto, hubieron 50.000 hospitalizaciones por enfermedades cardiovasculares. Las personas atendidas tenían una media de edad de 71 años en el caso de los hombres y de 78 años en el de las mujeres.
En cuanto a las principales patologías que causan el ingreso, en las mujeres son la hipertensión (22%), las enfermedades cerebrovasculares agudas (20%) y la insuficiencia cardíaca congestiva (17%). En cambio, entre los hombres son las enfermedades cerebrovasculares agudas (19%), la hipertensión (14%) y el infarto agudo de miocardio (13%).
El informe de la Diputación asegura que, en los últimos 15 años, tres de cada diez defunciones en mujeres y cuatro de cada diez muertos en hombres se deben a una enfermedad cardiovascular. Para evitarlo, se recomienda mantener una alimentación saludable y equilibrada, no fumar, eliminar o reducir el consumo de alcohol, hacer ejercicio de intensidad moderada, reducir el estrés y controlar la presión arterial y los niveles de azúcar y colesterol en sangre.

