Volveremos al Matadero. Aún esconde muchas historias. Durante toda esta serie nos movemos por una serie de calles en un tramo muy espacial muy concreto, de plaça Joanic y los terrenos de Can Comte a la vieja frontera de Sant Martí de Provençals, el torrent de la Partió o de Mariner. Este territorio fue ampliándose con el tiempo. En los dos primeros artículos quedaba algo confuso el origen de todo el entramado. La culpa es mía y sólo mía. Al inicio concedí todo el crédito al arquitecto Torras i Guardiola por su petición de urbanizar tres islas en 1875, pero…
Autor: Jordi Corominas i Julián
Si has llegado a este artículo debes regresar a la casilla de la semana anterior. De repente, justo en las calles de una barriada rebelde por desmarcarse del recinto original de Gràcia y amenazar con traspasar la frontera de Sant Martí, irrumpe el cuartel de la Guardia Civil de travessera de Gràcia, cuya parte posterior pertenece al carrer del pare Laínez, heredero del Matadero de la Villa. También decíamos ayer sobre su situación en el confín. Algo normal desde la antigüedad, cuando los cementerios ya se situaban extramuros, y lo mismo acaecía con la matanza de animales. Su primera mención…
Durante estos meses mi relación con el espacio se ha consolidado, en el sentido de tener los lugares más interiorizados, algo en buena parte debido a reducirse mi movilidad y conformarme por pura lógica por los barrios próximos a mi domicilio, casi asumiendo ser un hombre del Llano de Barcelona, casi mentalmente separado del Eixample, una latitud remota y muy distinta en su tipología urbana, de los pueblos a la ciudad. Esta idea nace mucho antes de este tiempo, quizá en la adolescencia, cuando al ser del Guinardó amplié mi percepción mediante el caminar, hasta compartir pertenencia con Gràcia. De…
Ya terminamos. En la penúltima entrega de esta serie comentaba la muerte del torrent de Lligalbé. De todo su esplendor sólo queda esa línea recta, o si quieren una ele por el meandro, su conexión con el carrer de la Bona Sort. Desde mediados de los años setenta, cuando Lepanto le ganó la partida, el arroyo quedó huérfano de más referentes. Se partió su conexión con el passatge de Boné, mientras el de Sant Pere la mantuvo de un modo casi invisible. La plaça de Jordi y José Luis, con su mural de doce metros de altura, tiene un caminito…
La única suerte de este tiempo extraño es caminar por el territorio de esta investigación sin ser tildado de loco mientras observo edificios para comprender por donde cortaron el cauce del torrent de Lligalbé. Al estudiar la zona en vivo, sin mis rutinas de antes, adquiero una precisión única, y por eso mismo ahora veo las casas con otros ojos, como por ejemplo una del carrer de Llorens i Barba, con deje novecentista. En su fachada figuran dos fechas, 1944 y 1958, y a partir de las mismas las piezas encajan con facilidad pasmosa. Hablar de nuestro protagonista y la…
Los verdugos del pequeño patrimonio suelen ser los propietarios, inmisericordes, siempre amantes de su propio beneficio. Durante todo el siglo XX el Baix Guinardó fue el Far West en miniatura, con campos y cursos fluviales. Esta acertada metáfora de Juan Marsé sirve asimismo para explicar el proceso de liquidación, a cámara lenta, del Torrent de Lligalbé. Desde el inicio de esta serie intento examinarlo lo máximo posible. La prospección al aire libre me ha ayudado mucho, más aún al estar en esta extraña época, pues entre el silencio y la soledad del lugar he podido comprenderlo mucho mejor. El otro…
Todos podemos sonreír o ensombrecernos cuando transitamos por algunos lugares que nos recuerdan momentos preciosos o lúgubres. Otros se interiorizan, forman parte de uno mismo. Me ocurre con la plaza justo al lado del único vestigio del torrent de Lligalbé. Al lado de ese mural gigantesco, el más grande la ciudad, he charlado horas y horas con mi amigo José Luis, tantas como para merecer ambos el nombre de ese espacio en homenaje a las historias mínimas de la ciudad, cuando nadie escucha, se oyen los sonidos inherentes y las conversaciones son oro sin interferencias. José Luis es el culpable…
Escribo toda esta serie por ese encuentro con el pasaje invisible, algo remediado con eso de alzar el brazo y disparar la foto, e inaccesible por su puerta vallada, con interfono. Una placa nos informaba del nombre: Comas de Argemir, pocos metros ilógicos en medio del carrer de Lluís Sagnier. Y en ellos nos habíamos quedado, concretamente en la esquina de passeig Maragall con el carrer de la marquesa de Caldes de Montbui, a la que siempre confundo por la de Castellbell, todo muy proustiano a la catalana. Vayamos al grano. Justo en ese punto el señor Prats i Roqué…
La semana pasada no pensaba bajar por esa rampa terrorífica del carrer de Llobet i Vall-Llosera para llegar a la plaça Catalana, una clarísima encrucijada de caminos del Guinardó y sus aledaños, como si en su círculo nos invitara a un quilómetro cero para desentrañar las parcelas de los antiguos terratenientes. Alguna vez he explicado ser de este barrio, pero este origen estrecha todavía más aquello de la patria chica. Puedes ser de arriba de passeig de Maragall y tener un límite en Verge de Montserrat. Si asciendes hasta la plaza accedes a otra pantalla, y es donde me encontraba,…
No sabía cómo empezar hoy, y quizá por eso lo hare contándoos las hechuras de este artículo, conclusivo de la serie dedicada a la Font d’en Fargas. Es sábado por la tarde, brilla el sol y me imagino el carrer Montserrat de Casanovas en su quietud silenciosa; poca gente pasa por ese tramo en homenaje a la conservadora del gran apellido de esta saga con propiedades entre el antiguo Sant Martí y en la zona limítrofe de Horta y Sant Andreu. A lo largo de mis paseos siempre ha llamado mi atención una casa, la torre Antonio Garau Simonet del…
