Nuestro siglo, cosas de la velocidad, no entiende la magia y poder de ese rumor de cuartos, muertos y otras músicas bien captadas por nuestros antepasados. La protagonista de hoy suscitó una gran polémica tras la agregación del Municipio a Barcelona por una necesidad de renovarse o morir.
Autor: Jordi Corominas i Julián
Lo interesante de su mina es la particularidad de realizar un paseo por el barrio a partir de sus torres de agua, repartidas durante un kilómetro y medio. Pueden admirarse en las calles de Cartellà, Sant Pere i Miquel, así como en la plaza de las Masies y, no se sorprendan, en la calle Horta
La Casa de la Vila sirvió para exponer en 1887 los motivos contrarios a la anexión y, cuando ésta se produjo, la capital catalana regaló a sus nuevos ciudadanos una réplica de la fuente de Canaletes como prueba de su aterrizaje imperial, y la ofrenda no denió gustar demasiado por ser un claro símbolo de humiliación para sus escasos seis mil habitantes
Si tornem a la plaça la contemplarem com un indret mig festiu per la seva proliferació de bars entre immobles modernistes, un destacable per la seva estretor, sempre favorable a certa verticalitat, i determinades peces d’aire camperol. La seva primera denominació correspongué al Progrés, però el 1895 s’emplaçà el mercat municipal i mutà el seu bateig fins 1907, quan rebé el seu odònim relatiu a Eivissa, suposadament per a evitar duplicitats al nomenclàtor.
La rareza se centra en encontrarlas apartadas del meollo, como si entonces una pequeña mayoría pretendiera crear una nueva Barcelona más allá del Eixample, el pueblo en la urbe, mediante la tranquilidad de remar juntos hacia metas nobles, por desgracia canceladas con el estallido de la Guerra Civil ese domingo de julio de 1936
Ahora lo del trapero nos hace gracia, pero por aquel entonces asociarse a un personaje con ganancias cuantiosas y algo turbias, no era una profesión de gran prestigio, podía ser un menoscabo para el currículum y un gran lucro para la cartera, sobre todo si atendemos a las dimensiones de esos diez números de la Gran Vía
En 1924 ya era un empresario de éxito y se planteaba su particular obra magna con la ambición de resolver los crecientes problemas del barraquismo, urgente para la vertiginosa migración de la década, cuando la población condal creció más de trescientos mil habitantes. De hecho, esos años vente son prodigiosos en lo relativo a ideas relacionadas con la vivienda, con la construcción de los polígonos de casas baratas y el fenómeno del cooperativismo en diversas profesiones
Por si esto fuera poco los pueblos del Baix Llobregat pedían a gritos un enlace con la gran capital para promocionar su industria y agricultura. La solución llegó el 29 de diciembre de 1912, cuando se inauguró la línea entre Barcelona y Anoia, con Magòria a la cabeza
Esta visión de conjunto se desmiente por acciones como las de Can Batlló, consecuencia de la energía del momento. El 11 de junio de 2011 un grupo de vecinos accedieron al interior y ocuparon una de sus naves para crear un centro autogestionado. Poco a poco la coordinación comunitaria dio sus frutos mediante charlas, exposiciones, cursos, comidas populares y un flamante rocódromo
Estas coincidencias siempre excitan mi imaginación, sedienta de estos secretos perceptibles sólo con el anhelo de dar al conjunto otros significados. Por eso mismo me sorprendió muchísimo adentrarme en el carrer Sagunt, premiado como el mejor decorado en las últimas fiestas de Sants, un limbo absoluto entre dos realidades
