Mientras en la mayoría de los medios y tertulias catalanas ponían el foco sobre la imputación de Ada Colau por una causa que huele a alcantarillado, las “nuevas” investigaciones policiales que tienen lugar bajo la macro causa del 3% apenas ocupan espacio en las portadas. Y que quede bien claro; para aquellos que centraron el debate en la contradicción explícita en el código interno de Barcelona en Comú, tienen razón: la contradicción existe, y el código interno debe ser modificado. Pero la cuestión de fondo es otra.
Según apuntan las investigaciones de los Mossos d’Esquadra y la Guardia Civil, la empresa Triacom, una de las principales empresas proveedoras de TV3 entre los años 2008 y 2016, – responsables de la producción de programas como «El Gran Dictat» y «Fish&Chips» -, habrían estado inflando sistemáticamente en más de un 50% los precios de estos programas. La investigación sospecha que parte de ese sobreprecio era una manera de pagar facturas falsas que habrían servido para financiar a CDC vía distintas empresas David Madí, mano derecha de Artur Mas, también investigado en el caso Volhov.
TV3 no está imputada en este caso, pero sí lo está Oriol Carbó, ex gerente de TV3, y también administrador de la compañía Triacom. Desde el Comité de Empresa de TV3 piden explicaciones a la dirección de la CCAA, a la vez que recuerdan que “Estos hechos coincidieron en el tiempo con el período de recortes salariales y de plantilla. Durante aquellos años, el Comité de Empresa y los sindicatos reclamamos reiteradamente, sin que nos hicieran caso, la internalización de la producción de «El gran dictat» para reducir el gasto.»
El tratamiento en los medios de comunicación de ambas noticias (la imputación de Colau por unas denuncias idénticas que han sido archivadas anteriormente) y las actualizaciones en el caso 3% ha sido bien distinta, y la explicación es muy sencilla: mientras que los actores relacionados con la causa de Colau son la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y la Alianza contra la Pobreza Energética, en las últimas informaciones de la causa del 3% son empresas como Triacom, Mediapro, y TV3 quienes están presentes (conste, sin embargo, que ni TV3 y Mediapro están siendo investigadas por este caso).
Unos no tienen ni un gran altavoz y una capacidad de influencia bastante reducida. Las demás forman parte de las estructuras de un país que no tendrá las estructuras de Estado que algunos quieren, pero que tienen una capacidad de influencia capital en la economía y la política catalana.
En los últimos años se ha instalado un relato que afirmaba que el fin de la corrupción vinculada a Convergència Democràtica de Catalunya acabó el día que se dejaron de presentar a las elecciones bajo el mismo nombre. Sin embargo, muchas de las personas que tiraban los hilos siguen en posiciones de poder, como ya explicamos que sucedía en el caso del Departamento de Acción Exterior de la Generalitat. Independizarse de estas prácticas que nos acompañen desde el inicio de la democracia debería ser el primer paso para una independencia real.

