La Taula del Tercer Sector Social de Cataluña ha puesto en marcha #ÉsOdi, una campaña para alertar de la normalización de los discursos de odio y de extrema derecha. Entiende que cada vez están más presentes en la cotidianidad, medios y redes sociales. Hablamos con Xavier Trabado, que desde mayo del año pasado preside la Taula, una herramienta de lucha para mejorar el bienestar y la inclusión social de los colectivos más vulnerables. La forman 35 agrupaciones que reúnen cerca de tres mil entidades sociales.
¿Cuándo y por qué cree la Taula que es imprescindible poner en marcha la campaña #ÉsOdi?
De hecho hace años que estamos trabajando en torno a luchar contra los mensajes de odio. Ya empezamos en 2024 y ahora hacemos como una nueva oleada, que de alguna forma va vinculada también a que en un año tendremos elecciones municipales y sabemos, por experiencia, que siempre que hay un proceso electoral, especialmente en el ámbito local, tienden a incrementarse y generarse más discursos de odio, y esto entra en la agenda. Por tanto, creemos que es un momento oportuno para hacer una nueva oleada.
Siempre que hay un proceso electoral, especialmente en el ámbito local, tienden a incrementarse los discursos de odio
¿El odio se difunde especialmente cuando se acercan elecciones municipales?
Es evidente que los partidos de extrema derecha utilizan estos mensajes de odio como herramienta electoral. Cuando hay campaña, hay más presión por utilizar este tipo de mensajes por el impacto que pueden tener sobre la ciudadanía en relación a los miedos que utilizan, buscar un culpable de todo, poner sobre la mesa soluciones sencillas a problemas que son muy complejos, diciendo que el culpable es la emigración, los pobres o lo que le convenga a cada partido. Sabemos que esto va a pasar, ha ocurrido siempre que ha habido procesos electorales.

Ocurre antes de las campañas electorales también. Cuando hay cualquier incidente con un inmigrante involucrado en Santa Coloma, Mataró o Figueres, inmediatamente aparece un político de Vox para sacarle provecho
Los aparatos de la extrema derecha son organizaciones muy estructuradas y con unas financiaciones muy importantes. Trabajan de forma muy exhaustiva para aprovechar cualquier oportunidad para incrementar estos discursos de odio. Por eso nos parecía un buen momento para poner en marcha la campaña, aunque ya digo que es un trabajo que hacemos desde hace años.
¿Cómo habéis diseñado la campaña?
La idea es basarnos en colectivos, en personas reales que han experimentado de una forma u otra estos discursos de odio y, como siempre hacemos desde el tercer sector, mirando que las personas directamente afectadas tengan un papel muy relevante en la defensa de sus derechos. Lo hemos estructurado en base a historias reales, con personas reales que vienen de diferentes experiencias vitales, vinculadas a procesos migratorios, de salud mental, de los temas del tercer sector.
Utilizáis influencers en las denuncias de los mensajes de odio
Sí. Esto lo hicimos en 2024. Fue otro diseño para aproximarnos al público joven, porque nos preocupa mucho el agujero que estos discursos están haciendo en la ciudadanía joven, que se informa básicamente a través de redes sociales. Pensamos que era una buena manera de llegar a los jóvenes, utilizando perfiles de influencers que ellos siguen, Trabajamos con ellos para tratar de hacer llegar a este público mensajes que luchan contra los discursos de odio de una forma quizás más informal.
¿Las redes sociales son el medio a través del cual se divulgan más los discursos de odio?
Son un medio muy relevante y el famoso algoritmo del que se habla tanto tiene unas dinámicas que es evidente que esto sale rentable, que tienen estudiado que estos mensajes de odio generan mucha viralidad y que, por tanto, hay aquí un mecanismo de ganancias económicas. Es una maquinaria imparable. Las redes sociales tienen una dimensión muy importante, aunque no sea la única. También está en las instituciones. A menudo vamos al Parlament y se ha convertido en un plató para los partidos de extrema derecha, donde realizan sus cortes breves de diez segundos que luego cuelgan en las redes sociales. Los mensajes de odio están en muchos lugares de la sociedad, en las redes sociales, en el día a día, en las instituciones,… Debemos ser conscientes de ello y tratar de luchar contra ellos de la forma más efectiva posible aunque tengamos recursos muy limitados.
¿Los colectivos que atiende la Taula son especialmente vulnerables a estos mensajes?
Sin duda. De los dos millones de personas que atendemos desde las tres mil entidades del tercer sector, hay mucha gente vinculada a la pobreza, especialmente la infantil, a procesos migratorios, a discapacidad, a salud mental… En general, son colectivos con cierto riesgo de exclusión por diferentes motivos y muchos de ellos son objetivos clarísimos de estos discursos de odio. Yo, por ejemplo, vengo del mundo de la salud mental y llevamos muchos años trabajando en ese ámbito, no tanto desde una perspectiva de odio solamente pero sí de lucha contra la estigmatización de las personas con estos problemas que a menudo se han asociado a temas de violencia. Pusimos en marcha hace ya más de diez años una iniciativa llamada ‘Obertament’ que pretende normalizar las problemáticas de salud mental y, estamos muy satisfechos en cómo ha avanzado la sociedad.
Muchos colectivos con cierto riesgo de exclusión son objetivos clarísimos de los discursos de odio
¿Sí?
Sí. Hace veinte años nadie hablaba de salud mental. La primera campaña que hicimos en el grupo de salud mental se llamaba ‘Buscamos famoso’, porque lo que queríamos en ese momento era que personas famosas que sabíamos que tenían problemas de salud mental pero lo escondían explicasen su realidad del mismo modo que explicaban cómo se habían roto una pierna. Esto ha cambiado muchísimo. Hay camino por recorrer, evidentemente, pero ahora la problemática de salud mental si la comparas con hace 20 años estamos mucho mejor en relación a la estigmatización. La gente ya no tiene miedo a pedir ayuda, a ir al psicólogo,… La sociedad tiene otros problemas porque cada vez es más compleja y seguramente está poniendo más presión en el ámbito psicológico de las personas, pero en relación a la estigmatización del término se ha avanzado significativamente.
Es bueno que deportistas como Ricky Rubio o Andrés Iniesta hablen de sus problemas de salud mental…
La problemática de salud mental afecta a una cada cuatro personas según la OMS y no discrimina ni por profesión, ni por nivel social económico, ni por nada. Lo que ocurre es que el estigma que había era muy fuerte y hacía que la gente escondiera la problemática, lo que dificultaba que accediera o solicitara ayuda. Esto demuestra que si trabajas de forma consistente, con mucha perseverancia porque son fenómenos muy complejos, puedes conseguir resultados. Y esto es lo que debemos hacer también en torno a estos discursos de odio.

Ha sido vicepresidente del Comité Catalán de Representantes de Personas con Discapacidad (COCARMI). También es necesario proteger a los discapacitados del odio
Cada colectivo tiene unas circunstancias diferentes, pero lo que buscamos siempre, independientemente del colectivo, es que la persona pueda conseguir una vida plena con garantía de sus derechos y que estos derechos no estén vinculados a sus circunstancias específicas, ya sean de salud o por motivo de discapacidad, etcétera. Que las personas con discapacidades de distinto tipo puedan tener una vida plena pasa porque nos dotemos de muchas más capacidades de las que tenemos ahora. Una persona con discapacidad física o de otro origen, sensorial o intelectual, debe poder tener una vida plena, vivir en una vivienda autónoma, tener una pareja, si quiere, y casarse. Todos estos elementos pasan por ir explicando a la sociedad que estos derechos están reconocidos a nivel internacional y también por el estado español y por las administraciones políticas catalanas pero no son plenamente efectivos. No es una perspectiva probablemente tanto de odio en estos casos pero sí de defensa de los derechos de estos colectivos.
Si trabajas de forma consistente, con mucha perseverancia, puedes conseguir resultados. Esto es lo que debemos hacer con los discursos de odio
Con los mensajes de odio lo primero que nos viene a la cabeza son los que afectan a los inmigrantes
Es el tema más desgarrador que tenemos sobre la agenda. No se puede negar que hemos tenido un importante flujo de personas migradas en la última década en nuestro país fruto de la evolución socioeconómica de la sociedad y esto está haciendo que algunos aprovechen este fenómeno para intentar utilizar los discursos de odio en beneficio propio.
Hemos tenido un flujo de personas migradas importante en la última década y eso está haciendo que algunos aprovechen este fenómeno para utilizar los discursos de odio en beneficio propio
Ésta es una de las razones del crecimiento de los mensajes de odio pero ¿cómo explica el aumento del peso de la extrema derecha en nuestra sociedad?
Es una tendencia internacional. Desde principios y mediados de los 80 hemos entrado en unas dinámicas de globalización, de libertad de los mercados de capitales, que a la larga está provocando cambios muy importantes en la sociedad. La aparición de las plataformas tecnológicas, los riders, el encarecimiento del precio de la vivienda derivado en parte del movimiento de capitales que permite invertir allí donde se quiera por intereses económicos independientemente de que allí vivan personas… Todas estas tendencias están haciendo que los gobiernos tengan muchas dificultades para continuar garantizando un nivel económico y de bienestar asociado al conjunto de la sociedad como teníamos en las décadas de los 60 o 70 y eso está provocando tensiones. Hay gente que aprovecha estas circunstancias para poner sobre la mesa soluciones milagrosas. Trump dice que todo es culpa de los aranceles y los inmigrantes: “vamos a echar a los inmigrantes y a poner aranceles”.
Son soluciones que todo el mundo entiende, que son muy fáciles de comunicar y van asociadas a perfiles de líderes autoritarios. Cuando la situación social y económica no es especialmente próspera, la gente se apunta a veces a líderes autoritarios que muestran una supuesta energía y una firme voluntad de resolver los problemas pero la realidad es mucho más compleja y no acaban resolviendo nada. Afortunadamente estamos viendo algunos países europeos que llevaban muchos años con gobiernos de partidos de extrema derecha como Hungría y que están perdiendo posiciones políticas. Los cambios sociales tan bestias son fruto del proceso de globalización y afectan a todo el “mundo rico”.
Cuando la situación social y económica no es especialmente próspera, la gente se apunta a veces a líderes autoritarios
Estos fenómenos se dan tanto en Estados Unidos como en la última década en el conjunto de Europa. Aquí han llegado un poco más tarde, pero la oleada está llegando y seguramente todavía no la hemos visto con toda su intensidad.
¿Esto que dice de Hungría es una constatación o ganas de que la extrema derecha pierda fuerza?
Es una descripción de la realidad. Orban ha tenido el poder durante muchos años en Hungría y finalmente lo ha perdido. No soy un experto en política internacional pero está claro que la gente ha hecho un cambio ya que ese liderazgo, entre otras cosas, seguramente va asociado a una enorme corrupción. Como lo que está haciendo el presidente Trump con el enriquecimiento de su familia y su entorno. Su influencia privilegiada es algo sin precedentes en una democracia consolidada como la americana y la gente lo acabará viendo.
¿Cree que el odio tocará techo?
Creo que sí, lo que no quiere decir que toda la sociedad que estamos a favor de una cohesión social y un bienestar para el conjunto de la población no tengamos que luchar con mucha energía, mucha insistencia y mucha perseverancia contra esto porque evidentemente debemos trabajar mucho contra esa presión que está llegando.
El odio tocará techo pero debemos luchar en su contra con mucha energía, insistencia y perseverancia
Consideramos buena gente la que trabaja en el Tercer Sector Social, pero los mensajes de odio se abren camino en la sociedad difundiendo insolidaridad y egoísmo. ¿La mayoría de la gente es buena o mala?
Hay de todo. Creo que la sociedad por lo general es buena y uno de los elementos fundamentales del ser humano es la cooperación. Sin el nivel de cooperación que hemos tenido como sociedad, si sólo fuéramos el lobo para el lobo que decía algún filósofo, no estaríamos donde estamos. Afortunadamente, si miras el nivel de evolución global de la humanidad, es impresionante lo que se ha hecho y sobre todo se ha conseguido por esta voluntad de cooperación y también de solidaridad. Siempre hay tensiones y siempre hay visiones del mundo distintas. Desde los que están a favor del individualismo extremo, los movimientos neoliberales que dicen que sálvese quien pueda, que el mercado lo resolverá y que la gente se apañe y que se preocupe de su jubilación y de su sanidad, hasta un modelo más de cohesión social donde nos organizamos como sociedad para hacer frente a los riesgos que tenemos que afrontar, con sistemas de pensiones y salud públicos. Mucha parte de la sociedad, una gran mayoría está a favor de ese segundo modelo. Por ejemplo, el sistema sanitario americano deja decenas de millones de ciudadanos fuera de cobertura y mueren por cualquier problema; tienen una esperanza de vía inferior a la europea aunque su sistema sanitario es como tres veces más caro que el europeo. Esto se debe a que aquí somos capaces de tener un sistema sanitario público con una visión compartida por la mayoría de la sociedad. Creemos que la solidaridad y la voluntad de cooperar son más fuertes que el individualismo y el odio.

¿Lo creen o quieren creerlo?
Creemos que la realidad nos demuestra que es así. Lo que sucede es que siempre existe esta tensión entre el máximo individualismo y la máxima cooperación. La sociedad en cada momento se mueve con un equilibrio entre estos ejes y creemos que es mejor estar en el ámbito de más cohesión y cooperación y no pensar que el individualismo y el mercado lo solucionan todo porque está demostrado que no soluciona nada.
¿El «nosotros primero», el «America first«, la «prioridad nacional» es lo contrario de lo que defendéis?
Sí. Son esos mensajes simples que dicen «Tengo una solución fantástica y es ésta». En Estados Unidos se le ha llamado «Make America Great Again» y aquí se le ha llamado o traducido como «prioridad nacional». Es lo mismo. Ha habido procesos migratorios desde hace cientos de años y las sociedades que avanzan son aquellas donde todas las personas que viven en ellas tienen garantizados los mismos derechos y las mismas obligaciones. Pensar que la solución pasa por consignas como estas es muy limitado y no estamos nada de acuerdo con ello.
¿Cómo piensan hacer llegar la campaña a la mayor cantidad de personas posible?
Hemos hecho tratos con los medios para que tenga cierta exposición con los recursos limitados que tenemos. Trabajaremos en ello en las redes sociales y hacia el segundo semestre o fin de año pretendemos realizar algunas iniciativas complementarias profundizando un poco más en los casos de cada una de las personas que salen en la campaña, donde tendrán la oportunidad de ampliar un poco más su historia, su experiencia en relación a estos mensajes de odio, cómo los han recibido y cómo ha marcado sus vidas.
No les faltará trabajo
Seguro que no
El Parlamento aprobó la Ley del Tercer Sector el 20 de mayo. Entiendo que es una buena noticia para la Taula
Sí, es una buena noticia que valoramos muy positivamente. Llevábamos muchos años trabajando en ella. Es un proceso que llegó al Parlament hace ya cuatro años. El tercer sector social en Cataluña tiene una tradición y una historia de muchas décadas de trabajo, con algunas entidades centenarias que forman parte de la misma. La verdad es que nos llevó mucho tiempo tener un marco legal que nos reconozca. Otras comunidades autónomas nos han adelantado a pesar de no tener esta tradición de sociedad civil organizada en defensa de los intereses de los grupos a los que servimos. Nos llevó un tiempo pero estamos contentos de haberlo conseguido finalmente. La ley ha articulado cosas importantes como, por ejemplo, la creación del Consejo de Diálogo Civil que es un compromiso que obliga al gobierno a sentarse con el sector para hablar de políticas sociales en un sentido amplio. Es un espacio de diálogo entre el tercer sector y el gobierno que es un elemento importante. La Ley también prevé una dotación, un presupuesto para que las entidades que representan al sector en su conjunto, ya sea la Taula, la Confederación o las diferentes federaciones que existen en el marco del sector, puedan realizar su participación de manera razonable y efectiva. También apunta, aunque no lo resuelve definitivamente, a la equiparación de salarios. Los salarios de los profesionales que trabajan en el tercer sector, que son más de 120.000, si se comparan con los de los funcionarios que realizan el mismo trabajo, tienen una brecha salarial del 40%. El gobierno puso recientemente sobre la mesa un acuerdo para cerrar esta brecha salarial y comprometió 300 millones de euros hasta 2030 y la Ley lo refuerza porque obliga al gobierno a garantizar que los salarios de las personas que trabajan en el sector sean iguales a los de los funcionarios que desempeñan la misma función, tal como ocurre en el sistema sanitario o el educativo.
Ley del Tercer Sector, presupuestos que parece que están a punto de aprobarse,… ¿Pueden ser relativamente optimistas?
Son noticias buenas. Hay también otra ley que se está tramitando en el Parlament que es importante para nosotros que es la de Provisión de los Servicios de Atención a las Personas, que dirá cómo el gobierno, las administraciones públicas en general, diputaciones, ayuntamientos, deben relacionarse con las entidades del sector para proveer servicios de atención a las personas en todos los ámbitos, ancianos, discapacidad, migración, etcétera. Reclamamos que sea prioritario que las administraciones tengan que concertar estos servicios con entidades no lucrativas, con entidades del tercer sector. Hay servicios como los que se ofrecen a las personas mayores que los ofrecen entidades con ánimo de lucro y nosotros lo que estamos reclamando es que todos los servicios de atención a las personas, al igual que ocurre en el ámbito sanitario, se provean a través de entidades no lucrativas. No sabemos hasta qué punto lo conseguiremos pero será una ley muy importante.
Cuando le preguntan por prioridades siempre dice que la infancia es la que necesita una atención especial
El índice de pobreza infantil y el nivel de riqueza que tenemos en este país no concuerdan. Somos el país de Europa que tiene mayor pobreza infantil. El mercado libre genera siempre un nivel de pobreza y después los estados, a través de prestaciones económicas o servicios determinados, lo reducen. Polonia ha logrado reducirlo porque en la última década ha hecho políticas muy intensivas de lucha contra la pobreza infantil. Ahora reduce un 70% la pobreza infantil que genera el mercado. En España y en Cataluña sólo se reduce un 24%. Es evidente que como sociedad no hemos sido capaces de poner mecanismos para luchar contra la pobreza infantil. Anton Costas, presidente del Consejo Económico y Social español, dijo en una jornada reciente que era indigno que un país con la potencia que tenemos esté todavía con ese nivel de pobreza infantil.
Como sociedad no hemos sido capaces de poner los mecanismos para luchar contra la pobreza infantil
Continuamos trabajando para tratar de articular algún mecanismo como han hecho en otros países europeos para reducirlo. Básicamente pasa por una prestación universal por hijos a cargo de cualquier familia que le permita garantizar que los niños no viven en situación de pobreza. La pobreza condiciona toda la vida de estos niños, que viven con familias hacinadas en pisos, con su madre en una habitación,… Esto, obviamente, afecta a su salud, cómo evoluciona en el sistema escolar, cómo se incorporará al mercado laboral. Estamos truncando la vida de muchos niños del país y esto me parece absolutamente intolerable.
Hay que combatir esto y al mismo tiempo los mensajes de odio
Sí, sí, es doble trabajo y nos toca trabajar en todos estos ámbitos y lo hacemos con mucha motivación y muchas ganas.

