Leticia Dolera, aunque rodeada de tantísimos hombres, ya es la prueba irrefutable de que ese espacio inhóspito para las mujeres, como el Saló de Cent, se ha ganado con persistencia y talento. Y verla allá, una actriz, mujer, de 36 años, mucho más cercana que cualquier hombre, se me hace estraño y me invade el escepticismo
