Las mujeres son mayoría entre las personas afectadas y también entre las que cuidan. La enfermedad revela una doble desigualdad que la investigación y las políticas públicas todavía tienen que afrontar.
Viendo: salud
Que los profesionales sanitarios se expresen en el mismo idioma que los pacientes puede convertirse en una herramienta fundamental a la hora de precisar un diagnóstico o de garantizar una mejor atención asistencial.
En las consultas tendríamos que poder identificar la situación de inseguridad residencial que tienen las personas, tal como hemos hecho con otros aspectos como las violencias machistas.
Adoptar pequeños hábitos cotidianos ayuda a reducir los riesgos asociados a las altas temperaturas, especialmente entre las personas más vulnerables.
Tras finalizar un tratamiento oncológico puede sentirse la amenaza de que el cáncer pueda volver a aparecer, especialmente ante situaciones como las revisiones y controles médicos o ante cualquier dolor o molestia física.