La orientación educativa tiene como objetivo acompañar al alumnado para reducir el abandono escolar. Aun así, también tiene una perspectiva comunitaria que va más allá del ámbito académico o de la inserción laboral inmediata, y se redefine como un proceso integral a lo largo de toda la vida.
Desde octubre de 2025 y durante un año, se ha celebrado el II Foro Catalán por la Orientación «Teixint comunitats pel territori», realizando diferentes encuentros y actividades por toda Cataluña de la mano la Asociación Catalana de Psicopedagogía y Orientación Educativa y Profesional (ACPO).
Este espacio de reflexión y diálogo ha buscado conectar profesionales, instituciones y experiencias para impulsar un cambio en la orientación. Entre el 15 y el 17 de octubre tuvo lugar la conclusión en Barcelona, bajo el título «La orientación comunitaria, herramienta de emancipación en un mundo en transición». Repasamos algunos de los ítems considerados esenciales para el sector.
Modelo equitativo
Con un enfoque inclusivo y equitativo, la orientación tiene como misión empoderar a la ciudadanía y luchar contra las desigualdades estructurales. Así, se busca superar los modelos meramente adaptativos para centrarse en la singularidad de cada persona, teniendo en cuenta que un buen consejo tiene que tener un contexto que lo acompañe para que sea eficaz.
En este sentido, una orientación transversal y un diagnóstico preciso y hecho a tiempo de los factores de riesgo son las mejores herramientas para reducir el abandono escolar prematuro.
Descentralización y red
Tejer comunidades en todo el territorio y desde la proximidad es un factor clave. Esto implica conectar familias, centros escolares, administraciones locales y profesionales, para que cada zona pueda adecuar las políticas psicopedagógicas a sus necesidades socioeconómicas particulares.
Tejer comunidades en todo el territorio y desde la proximidad es un factor clave. Conectar familias, centros escolares, administraciones locales y profesionales
De este modo, las zonas con menos densidad demográfica, como el Alto Pirineo y Arán, urgen sistemas de orientación más flexibles que tengan en cuenta el tejido productivo e industrial de su entorno inmediato. Cada territorio tiene una identidad propia ante esta problemática, pero comparten el objetivo común de evitar el abandono de los jóvenes y ofrecer alternativas formativas.
Formación Profesional
Las propuestas en el ámbito específico de la Formación Profesional (FP) apuestan por una oferta planificada que combine el sistema educativo y las necesidades del mercado laboral de las empresas locales.
El sector de la orientación denuncia que hay una carencia histórica de especialistas en psicopedagogía dentro de los centros de FP, y reclama más personal para guiar al alumnado en la toma de decisiones, combatir los estereotipos de género en las profesiones técnicas y apoyar a los estudiantes con Necesidades Específicas de Apoyo Educativo (NESE).
Las herramientas
Para diagnosticar y combatir el abandono escolar prematuro, se usan varios recursos, entre ellos, el indicador de alerta RONI (Risk of Non-Inclusion). Se trata de una herramienta algorítmica que evalúa variables de riesgo combinadas, como las tasas de absentismo reiterado, el rendimiento escolar en asignaturas clave, los factores socioeconómicos y las necesidades de apoyo físico o psíquico.
Por otro lado, están los planes locales de orientación y diagnóstico en red, que son medidas impulsadas por los ayuntamientos que consisten en elaborar mapas municipales de vulnerabilidad. Estos mapas crean datos educativos con indicadores de servicios sociales para identificar barrios y colectivos en riesgo inminente.
También existe la propia autoevaluación de centro para analizar si sus procesos internos, la flexibilidad de los itinerarios formativos o los recursos psicopedagógicos ayudan al alumnado en situación de vulnerabilidad a continuar los estudios o si, por el contrario, acentúan la exclusión de manera involuntaria.
Segundas oportunidades
Cuando la prevención no es suficiente, las Escuelas de Nuevas Oportunidades (ENO) ofrecen itinerarios personalizados, acompañamiento y apoyo emocional para que los jóvenes retomen los estudios o se inserten al mercado laboral.
Las ENO están diseñadas para personas de entre 14 y 25 años que se han desvinculado del sistema educativo tradicional o han sido excluidas sin obtener ninguna titulación. En Cataluña, hay varios centros de este tipo impulsados por entidades sociales y ayuntamientos, entre los cuales destaca la Escuela Municipal de Segundas Oportunidades de Barcelona.
Más información sobre el Foro: https://www.acpo.cat/ii-forum-catala-per-lorientacio/
