Hay vocaciones que surgen por azar. El fotoperiodismo del barcelonés Luis Tato ha pasado en poco tiempo de ser local a tener un carácter internacional y ubicarse en Nairobi. Llegado a la capital keniata un par de meses antes, al barcelonés le tocó cubrir el año pasado las accidentadas elecciones en el país repetidas hasta dos veces y con un balance de un centenar de muertos.
Lo hizo para la agencia AFP y una de las crudas imágenes de su exposición fue la escogida para ilustrar el programa de la treintena edición de VISA pour l’Image en Perpiñán, la primera quincena de septiembre. Con la conversación que mantuvimos con Tato, y el trabajo del sudafricano John Wessels sobre la vida, la violencia y otros aspectos en la República Democrática del Congo, inauguramos una serie de artículos sobre las fotos de actualidad y los autores y autoras vistos en la cita perpiñanesa

