Emociones positivas y negativas se combinaban dentro de cada uno de los participantes del referéndum celebrado el pasado 1 de octubre. El regusto que vuelve un año después sigue teniendo un poco de cada. Xavi, del Comité en Defensa de la República del barrio de Les Corts en Barcelona, donde han organizado todo de actos por el aniversario, explica que «hay gente que dice que no fue una celebración, que fue un día muy triste «. Este sentimiento que ha quedado entre algunas personas se origina, según Xavi, porque a lo largo del 1 de octubre «tanto estabas muy emocionado al ver la gente que había y la colectividad como te caías por los suelos al ver las imágenes que llegaban de otras escuelas «.
Paralelamente a la espiral de emociones que muchos vivieron justo hace un año, en la que miembros de los CDR incluyen por igual alegría como decepción y frustración, también quedó grabado para muchos el sentimiento del miedo. Es el caso de la Escuela Pau Romeva, donde la Policía Nacional desalojó las 300 personas que se encontraban haciendo un uso extremo de la violencia como se pudo ver por el estado de las infraestructuras del centro y la cantidad de heridos que hubo. «Nosotros teníamos votos y ellos porras … los compañeros que estuvieron en Pau Romeva aún no han olvidado este miedo», describe en Xavi.
Un miedo que mezclado con otros sentimientos puede generar un impacto psicológico severo. Ante esta realidad, el Ajuntament de Barcelona a través de la Oficina para la No Discriminación creó el Servicio de Atención a las víctimas de agresiones policiales del 1 de octubre que funcionó desde justo al día siguiente y hasta el 20 de octubre. Lo hizo con la colaboración de Irídia, Centro para la Defensa de Derechos Humanos, y su Servicio de Atención y Denuncia ante situaciones de Violencia Institucional (SAIDAVI).
A través de las primeras visitas de valoración se recogió la información básica necesaria de la situación de agresión policial sufrida para, posteriormente, poder hacer una valoración y determinar la atención psico-jurídica que se requiere en cada caso. Esta información aglutinaba todo tipo de aspectos tales como: el tipo de agresión policial, la afectación física y psicosocial que ha supuesto, como también el contexto en que se ha producido, la identificación del autor o autores de esta , la situación concreta de la persona afectada, los instrumentos utilizados, los informes médicos, las imágenes, grabaciones videográficas, y testigos presenciales de los hechos que permitan probar en sede judicial tanto la agresión policial como las lesiones producidas.
Entre las lesiones más registradas encontramos en 49 denuncias, puñetazos, bofetadas o patadas, en 35 casos tirones y empujones y en 22 personas porrazos en la parte superior del cuerpo. Además, entre otros, también hubo dos denuncias por agresiones sexuales y dos por heridas por bala de goma.
Dado lo vivido hacía falta pues incluir en todas las entrevistas la atención psicosocial para poder identificar sintomatología relacionada con el trauma. Desde el Ajuntament indicaban que valorar el tipo de impacto y daño ocasionado en la persona era necesario «para fortalecer la prevención y tener criterio para realizar derivaciones a servicios especializados si fuera el caso».
Así, dos de las tareas primordiales de este servicio fue dar atención y apoyo psicosocial a las víctimas y familiares de agresiones policiales. También realizaron intervención comunitaria a través de talleres grupales en colegios electorales y barrios donde se produjeron cargas policiales ofreciendo apoyo psicosociales y orientación jurídica. No es de extrañar pues que la mayoría de personas que hicieron uso del servicio fueran de centros como el CEIP Mediterrani en la Barceloneta (8), del IES Escola Pau Claris, (7) o de la Escola Pau Romeva (6).
Mueve el ratón por la infografía para saber más | Victòria Oliveres
«Dotar de herramientas para reconstruir y entender lo que vivieron»
La Oficina para la No Discriminación y el SAIDAVI atendió a un total de 294 personas. De éstas, 49 recibieron atención jurídica y psicológica presencial, 11 personas recibieron atención sólo psicológica y 5 sólo jurídica. Además, 41 personas contactaron con el servicio para aportar información y material audiovisual y 17 pidieron información. Elisenda Pradell, coordinadora psicosocial de Irídia, explica que de todos los casos jurídicos que se han llevado desde el servicio se ha intentado hacer un acompañamiento, ya que «es importante que la persona pueda sentirse fortalecida, que se sienta parte del proceso y pueda tener un papel activo. Ella también es una defensora por lo que le ha tocado vivir «.
Siguiendo esta lógica, hasta 171 personas agrupadas a partir de barrios o escuelas electorales participaron en los talleres grupales que desde el SAIDAVI ofrecían y recibieron atención psicosocial y, si era necesario, asesoramiento jurídico. Pradell relata que «durante los primeros días, semanas y meses la gente vivió una necesidad de verse y agruparse». Explica así que el objetivo en sí de los talleres no era ofrecer una terapia psicológica, «sino dotar de herramientas a las personas para que pudieran reconstruir y entender lo que vivieron de una manera beneficiosa para ellos».
La finalidad de los talleres pues era crear grupos de apoyo que luego funcionaran solos dado que la necesidad de muchos de los participantes, como comenta Pradell, era encontrar un lugar donde se entendiese lo que habían vivido. Así pasó por ejemplo en Nou Barris. Desde el SAIDAVI encuentran importante hacer entender que la necesidad de crear estos espacios no es sólo tratar el miedo del momento o las agresiones, sino hacer que la gente se sienta escuchada y validada a lo largo de un proceso que debe ser reparador.
Les Corts fue uno de los barrios que realizó un taller con Irídia de carácter únicamente psicosocial. Si bien se hizo en el patio de la Escola Ausias March, fue organizado para todo el barrio. Xavi valora un año después que el «taller de cuidados» sirvió para aflorar muchos sentimientos y resolver dudas sobre cómo gestionarlos. De hecho, el informe que realizó la Oficina por la No Discriminación muestra que respecto al grado de utilidad de los talleres, estos fueron valorados con una media de 9.17 sobre 10 y el grado de satisfacción llegaba al 15.09. Además, 9 de cada 10 personas asistentes manifestaron que «el taller les sirvió para tener más herramientas para afrontar este tipo de situación y tener más información sobre dónde ir a pedir ayuda si les hace falta».
Contusiones, heridas o ansiedad: 1066 heridos por el 1-O
Días después del 1 de octubre el Departament de Salut facilitaba un informe donde detallaba las lesiones de los 1.066 heridos por las cargas policiales. Estas fueron atendidas por el Sistema de Emergencias Médicas (SEM) y varios centros sanitarios: fueron 991 personas el mismo día por daños derivados de las cargas policiales en colegios y 75 más que se acercaron a centros con lesiones del día 1 entre el día 2 y el 4 de octubre.
Así, el informe concreta que durante el día del referéndum las lesiones más comunes derivadas de las cargas fueron las contusiones, con un 43,9%, los policontusiones en un 38,6% y las heridas, en un 5%. También se contabilizaron 64 casos relacionados con episodios de angustia o lipotimias que se dieron en el mismo lugar de las cargas. Un 68,3% de los atendidos fueron hombres y un 31,7% de mujeres. Además, también se atendió a dos menores de menos de 11 años y 23 personas mayores de 79 años. Hubo 5 heridos graves. Entre ellos, Roger Español, quien perdió la visión de un ojo por el impacto de una bala de goma.


1 comentari
Sois unos corruptos. Os salisteis las leyes. Y por eso como delincuentes que sois El Estado Español garante del uso de la fuerza tuvo que reprimir vuestra delincuencia