La Comissió de Drets Socials, Cultura i Esports ha aprobado la propuesta del Ajuntament de Barcelona para el ejercicio de una nueva actividad económica municipal consistente en la prestación de servicios odontológicos. La idea que ya se planteó el pasado mas de noviembre sale adelante gracias a los votos favorables de BComú, ERC, PSC, CUP Capgirem y los regidores no adscritos Gerard Ardanuy y Joan Josep Puigcorbé. El Grupo Municipal Demócrata, C’s y PP han votado en contra.
Al mismo tiempo de ratificar el decreto de Alcaldía, también han aprobado inicialmente la memoria justificativa sobre la conveniencia, la oportunidad y el interés público. El siguiente paso para fijar el dentista municipal será la aprobación definitiva de este durante el Pleno del Consell Municipal del próximo mes de marzo. Antes de esto, toda la documentación que se ha generado se someterá a información pública para que todo el mundo quien lo quiera pueda presentar las alegaciones y reclamaciones que considere oportunas.
Desde el Ajuntament de Barcelona defienden que “la propuesta de dentista municipal surge con el doble objetivo de ofrecer a toda la ciudadanía que lo pida un servicio de odontología a unos precios ajustados a los costes y, a la vez, garantizar la calidad asistencial y las condiciones laborales satisfactorias para los equipos profesionales”. Según los estudios, el nuevo servicio tendría capacidad para atender unas 36.000 personas el año con unos precios que podrían ser hasta un 40% inferiores a los precios actuales que hay en la ciudad de Barcelona. Las personas destinatarias de este servicio, y la clave de su creación, son el 12% de la población que declara que no puede ir al dentista porque económicamente no se lo puede permitir. Si todos los trámites necesarios se cumplen según los tempos marcados, esta medida podría entrar en funcionamiento en un año como mucho.
La propuesta de servicio odontológico municipal, que por otro lado es la primera que se hace en todo el Estado, llega después de que ya se haya puesto en marcha el servicio de dentista gratuito para personas vulnerables. Este servicio se inició hace unos meses y, según datos del mismo Ajuntament, ya ha atendido unas 220 personas derivadas desde Servicios Sociales de Barcelona. Se tienen que entender ambas medidas como elementos diferentes dentro de los servicios del Ajuntament que ahora crea este dentista municipal al entender que la previsión de 2.000 personas tratadas el año por el dentista gratuito “queda lejos de resolver el problema del acceso a tratamientos odontológicos en un amplio sector de la población barcelonesa, especialmente por la limitada cobertura pública existente, las desigualdades en la utilización de servicios y las disfunciones en la oferta privada que los mismos colegios profesionales han denunciado reiteradamente”.
Un acceso desigual como motivo para poner en marcha el servicio odontológico municipal
El Ajuntament espera que la puesta en marcha de la actividad contribuya a aumentar el acceso de la población al dentista, dado que la última encuesta de Salud de Barcelona apunta que el porcentaje de la ciudadanía que ha ido durante el último año es solo del 40,8%. Este porcentaje se reduce mucho entre las clases sociales más desfavorecidas, a pesar de que son precisamente las que presentan más necesidades de obturaciones dentales, por ejemplo. Además, la misma Encuesta Nacional de Salud de 2017 ya indicaba que el 12% de la población de Catalunya manifiesta no poder acceder a la asistencia dental por un motivo económico, y que este porcentaje se incrementa entre las personas con menos recursos.
En Catalunya solo un 10% de las visitas odontológicas se hacen dentro de la cobertura de la sanidad pública y adentro de esta, Barcelona, según un informe comparativo de la Asociación de Consumidores y Usuarios en Acción (FACUA) con datos de 2014 y que analizaba 150 clínicas dentales de todo el Estado, ya era una de las ciudades del Estado con los precios más elevados. Para enfrentar esta situación el Ajuntament de Barcelona también ha presentado un plan de viabilidad para hacer más fuerte su propuesta.
La cartera de servicios incluiría las extracciones, periodòncies, higienes dentales, obturaciones, endodoncias, prótesis removibles y fijas, férulas, implantes y ortodoncias. Según el plan de viabilidad que se ha hecho a 10 años, la iniciativa podría salir adelante y se podrían atender unas 36.000 personas el año, 18.000 ya durante el primer ejercicio y con solo uno centro en funcionamiento que disponga de ocho butacas con una ocupación del 80% del horario laborable.
Otras ideas que ya habían avanzado antes de la aprobación del servicio es que cada uno de los centros contaría con un equipo de unos 23 profesionales (4 odontólogos, 9 auxiliares de odontología, 3 higienistas, 6 personas para trabajar en la recepción y una coordinadora del centro) y una dimensión de unos 200 metros cuadrados debidamente equipados. El proyecto contempla igualmente una inversión de hasta 1.150 euros por metro cuadrado; el pago de salarios en linea con las condiciones vigentes a la sanidad pública; el coste del material y los costes de mantenimiento. Las tarifas que garantizarían la sostenibilidad de la actividad oscilarían entre los 55 euros de una obturación, los 160 euros de una endodoncia y los 30 euros de una higiene (los tres procedimientos más habituales y que representan el 60% de las sesiones en cualquier clínica dental). Es en base a estos precios y a su comparativa respecto al estudio de los precios actuales hecho por FACUA que el plan de negocio hecho por el Ayuntamiento estima que los precios serían un 13% inferiores a los del mercado en cuanto a las obturaciones, un 30% en las endodoncias y un 43% en las higienes.

