Empecemos por el principio, todo sucedió cuando os fuisteis a manifestar en Barcelona
Yo soy militante de La Forja, una organización juvenil de la izquierda independentista. Al acercarse el aniversario del 1 de octubre la asociación de Policía Nacional, Jusapol, decidió hacer un desfile en Barcelona llevando a mucha gente de fuera de Catalunya. Digo desfile porque había gente con vestimenta militar o incluso vikinga….
Ante esta convocatoria, ¿cuál fue la posición de los jóvenes independentistas?
Como es habitual cuando viene a Barcelona la ultraderecha, el movimiento antifascista, que es fuerte, responde con la convocatoria de contra manifestaciones En este caso, la organización Arran, también de jóvenes independentistas, fue innovadora y a nosotros nos pareció bien, porque era una acción en positivo.
¿Qué se decidió hacer?
Pues se decidió hacer una contra manifestación en un tono festivo: se acordó hacer un ‘Holi festival’, una fiesta en la que se lanzan polvos de colores. En la Forja nos pareció bien y decidimos apoyarlo. También acudieron otros militantes de diversas organizaciones y gente no afiliada a ninguna parte. Éramos miles de personas allí.
¿Dónde os concentrásteis?
En Via Laietana. El desfile de los policías se dirigía desde montaña a mar por Via Laietana, con la voluntad, dijeron, de acabar en plaça Sant Jaume. Nosotros hicimos una contramarcha entre plaça Sant Jaume y Vía Laietana, para hacer frente!
¿Teníais intenciones agresivas?
No, no pensábamos en ningún enfrentamiento físico, sólo queríamos mostrar que la población de Catalunya estaba en contra de aquella clase de desfiles que nos parecían una provocación. En el ánimo crispado los policías queríamos contraponer una manifestación festiva que mostrara que el pueblo catalán estaba de pie y organizado.
La manifestación cuando se produjo?
Fue un domingo, creo recordar que un 28 de septiembre de 2018. La situación al principio no era muy tensa, los policías españoles no eran muchos y estaban situados en la parte de arriba de Via Laietana, a tocar de Urquinaona. Nosotros estábamos en la parte sur de la calle y gritábamos consignas y lemas políticos, como se hace en muchas manifestaciones. Como siempre había banderas de las organizaciones, como ocurre siempre.
En medio había una barrera de Mossos d’Esquadra antidisturbios que impedía que Jusapol y manifestantes antifascistas entraran en contacto, ¿es esto?
Si, había antidisturbios ante nosotros y en la parte norte de Via Laietana estaba la Jusapol.
El ambiente era festivo, dices
Sí, en un momento dado se inició el ‘Holi festival’. Tiraron un petardo y la gente comenzó a lanzar pintura en todas direcciones, hacia la manifestación y también algunas bolsas fueron a parar a la barrera policial. Todo el mundo terminó pintado de colores!
Hubo respuesta policial?
Sí, de manera inesperada los Mossos hicieron una carga. En realidad hicieron varias cargas y bastante seguidas. Los que estábamos en las primeras filas recibimos, sin ningún sentido, una carga violenta.
Los Mossos hicieron algún tipo de aviso disuasorio antes de la carga o cargas?
Lo que yo sentí fue un aviso por megafonía en el sentido de que no se lanzaran objetos contra el cordón policial. Este aviso lo hacen los mozos habitualmente en las manifestaciones, lo tienen grabado.
Volvemos a la manifestación, ¿los concentrados os volvisteis, hubo violencia?
Tras estos hechos ha habido algunos juicios contra manifestantes debido al lanzamiento de pintura y en todos los casos el veredicto ha sido de absolución porque se demuestra que no había ningún ánimo de violencia, sino que se trató de ejercer el derecho de protesta.
¿Hubo un segundo aviso?
No hubo después ningún aviso anunciando que cargarían, ni tampoco pidieron que se desalojara la zona, lo que podría haber facilitado que la manifestación de Jusapol pasara. Además, los policías españoles decidieron, parece, cambiar la ruta prevista, al ver que no podrían llegar a Sant Jaume. Sencillamente la policía hace una serie de cargas con el ánimo de detener a determinadas personas en la cabecera de nuestra manifestación.
¿Por qué con la carga hay detenciones?
Viendo las imágenes constatamos que las cargas tenían como objetivo detener personas. Se ve como la policía desde detrás del cordón señala alguien, dan la orden, cargan y aprovechando la carga un grupo de policías se abalanza hacia una persona y la detiene.
¿Los que hacen las detenciones son uniformados?
Sí, aunque también hay infiltrados. En mi caso no hay detención en ese momento. Sí que recibo mucho, salgo de la concentración porque me habían apaleado. Iba cojo y con un hematoma en el brazo. Fui a un CAP para que me hicieran una evaluación médica. Los médicos reconocieron que fruto de una operación policial había recibido hematomas, y luego me fui al trabajo con un compañero mío que también estaba en la manifestación.
¿Tu detención cuando se produce?
Vuelvo a casa tranquilo y cinco meses después cuando se acercaba el 21 de febrero, fecha en la que se había convocado una huelga general independentista que había planteado la Intersindical CSC. Pero yo en ese momento estaba un poco desconectado del mundo militante porque acababa de trasladarme de domicilio. No estaba empadronado en el nuevo lugar. Yo estaba pintando una de las habitaciones y llaman a la puerta y veo que hay cuatro agentes de los Mossos d’Esquadra, dos uniformados y dos de paisano. Me acusan de haber agredido a un agente de la autoridad en el marco de la manifestación del 28 de septiembre.
¿Y tú qué haces?
Les pido cambiarme de ropa. Más tarde me arrepentí de un detalle
¿Quién es este detalle?
Pues que no les pedí si tenían una orden judicial de detención, porque más tarde supe que no tenían ninguna, y me podría haber negado a acompañarlos. No tenían orden judicial, lo que los Mossos hacían era una investigación por su cuenta y decidieron detenerme. Aquí hay varios hechos que agravan el caso, uno es que no tienen orden, y el otro que me esposan por detrás a la comisaría. Por suerte, como que en casa vivo con compañeros, que conocen mi militancia, les dije que airearan que me detenían. Y se me llevan.
¿Dónde te lleva la policía?
Me encierran en la comisaría de los mossos de Pomar. Allí estoy solo. Me muestran sus supuestas pruebas. Me preguntan si me identifico en las fotografías que habían tomado en la manifestación. Un agente, que supongo era de inteligencia, me mira y me dice: ‘¿qué, ya te esperabas que te viniéramos a detener?’
¿Y tú qué hiciste?
Yo, que sé por otros compañeros que han sido detenidos, que se dan comportamientos policiales fuera de la ley, tanto en comisaría como fuera, no dije ni una palabra que no fuera estrictamente necesaria a ningún agente.
¿Habías notado antes de la detención, que te siguiera gente extraña?
Realmente no. Sí que hubo un episodio, unos meses antes, en el que saliendo de casa de mis padres, donde había ido a comer, me encontré un par de agentes que iban en dirección contraria a la mía y cuando me vieron, me dejaron pasar y a la distancia cogieron la misma dirección que yo, para seguirme, vamos. Luego, pensando en ello, lo encontré extraño porque yo entonces tenía tres trabajos y mis horarios eran totalmente irregulares y pasaba por casa en horas diferentes.
¿Sabes si detuvieron también alguna otra persona vinculada con el caso del ‘Holi festival’?
Sí, mis abogados de Alerta Solidaria me dijeron que de la primera hilera de la manifestación antifascista, prácticamente todos los que estaban fueron acusados de desórdenes públicos y atentados a la autoridad. Incluso unos compañeros me contaron que a otro chico lo acusaban de lo mismo que a mí, la diferencia es que a él lo llamaron a declarar y no lo detuvieron.
Volvemos a comisaría, ¿allí declaraste?
No, no declaro en ningún momento. Por mi militancia yo conocía cuales eran mis derechos en caso de detención. Sabía pues, qué hacer cuando te detienen, porque militantes de la izquierda independentista han sufrido muchas detenciones. No, no declaro en ningún momento y evito establecer contacto con los agentes. Los mozos me querían tomar declaración, lo que no hago. A mí me detuvieron a las once y media de la mañana. El abogado llega a las 14.45h y me dice que tendría que pasar seguramente la noche en comisaría y también me indica que la detención no tenía demasiado sentido, porque me podían haber convocado a declarar evitando la detención.
¿Os comunican ya las penas que te piden?
Al principio nos asustan mucho porque afirman que hay posibilidad de una prisión preventiva. Afuera de comisaría mi madre, que estaba concentrada con otras personas, preguntó a un mosso que, si sabían donde vivía, que trabajaba siete días a la semana, porque no me dejaban libre tras tomarme declaración. A esto el mosso que había en el exterior le contestó: «señora, porque ha agredido a un compañero nuestro», sin tener en cuenta ninguna presunción de inocencia ni nada.
¿Cómo fue el trato en comisaría?
Es verdad que en ningún momento recibí ni un insulto, ni ninguna agresión ni nada por el estilo, pero fue muy clara la frialdad con que me trataron igual que las miradas de desprecio, que eran extremas. En todo momento, cuando estaba fuera de la celda me llevaron esposado por detrás.
¿Se produjo algún momento especial?
En un momento, pedí ser sometido a un reconocimiento médico, porque sabía que tenía derecho. Lo hice para poder salir de la celda. Me lo dejaron hacer después de 14 horas de estar cerrado. Cuando me llevaron al médico, el agente de los mossos no abandonó la sala. Yo al doctor le dije que estaba bien y luego me volvieron. Seguro que no les gustó, pero a mí tampoco me gustaba estar en la celda. Yo pedí el reconocimiento porque tenía presentes casos de malos tratos en celdas, como el de compañeros de Can Vies. A uno de los cuales le rompieron la nariz dentro de comisaría.
¿Cuando fuiste a juzgados?
A la mañana siguiente, llego a las 7 de la mañana y me estoy hasta las 2 de la tarde. Me llevan ante el juez y no presto declaración y entonces me dejan en libertad con cargos.
¿Qué pasa después?
Desde el primer momento tenemos claro que la mía es una detención que hacen para asustar a la gente que quería participar en la huelga convocada por Intersindical CSC al cabo de dos días. Pero, yo, con el miedo en el cuerpo, tomé parte de la manifestación que se hace en Badalona y hasta pasado un año y medio no sabemos nada más.
Entonces le llega la petición de penas
Este verano nos llega el escrito de la acusación. La piden la fiscalía y la Generalitat, en este caso apoyando la acusación que me hace un mosso d’esquadra.
¿Todas las acusaciones te piden lo mismo?
En términos generales la Generalitat me pide un par de meses más que la fiscalía. Y la suma de las penas es de seis años de prisión. Y recuerdo que la petición se produjo el mismo año que el Presidente Torra dijo a los CDR que apretasen.
¿Recuerdas en aquella época quién era el conseller de Interior?
Era Miquel Buch, que la gente recuerda que había sido portero del Titus El Masnou. Luego fue alcalde y después conseller, más o menos el mismo trabajo… No le tengo especial afecto.
Hubo gente que entendió sus detenciones como una venganza ante el sentimiento de ridículo de ver policías polvorientos de colores, porque esto se retransmitió por todas las televisiones.
Esta puede ser una explicación, pero yo creo que aquellas cargas forman parte del modelo de actuación de los Mossos d’Esquadra en aglomeraciones muy grandes. Hace un tiempo un jefe de los mozos hizo una tesis doctoral que se llamaba ‘El síndrome de Serwood’, que explicaba su forma de actuación. En el momento en que ellos se encuentran una manifestación festiva delante, necesitan una justificación para actuar violentamente. La forma es cargar injustificadamente de manera repetida hasta que consiguen que haya algún tipo de reacción. Lo que me pasa es por mantenerme de pie mientras cargaban, por no caer en el suelo, o por llevar una bandera. Por eso me acusan de agredir a un agente: es el ‘colmo’…
Repites lo de la bandera. Forma parte de la acusación?
Sí, el escrito que yo recibo, igual como en el caso de otro compañero del Clot, me acusa de agredir a un mosso con la bandera que llevaba en las manos. A otros los acusan de haber tirado bolsas de pintura que habrían impedido la visión de los antidisturbios. En concreto afirman que los manifestantes llevaron la pintura con el propósito de forzar falta de visibilidad de los policías. Esto es absurdo, porque las imágenes muestran que de pintura recibimos todos: aquello era un Holi festival! La bandera la llevábamos varios manifestantes y pasaba de mano en mano, como se puede ver en las imágenes
Llama la atención el detalle que la policía sabe, presuntamente, con qué intención los manifestantes hacen unas cosas u otras.
Sí, afirman que a la concentración la gente fue con la intención de agredir a los agentes, lo que es totalmente incierto. De las convocatorias y de todo lo que rodeó aquella protesta no se puede deducir que la gente fuera con ninguna voluntad violenta. Nuestra intención era manifestarnos pacíficamente, y de eso hay muestras en los comunicados convocantes y en la actitud festiva de la gente. Porque la fiesta ‘Holi’ sí se había anunciado.
¿Piensa que el conseller de Interior Miquel Samper retirará, como se ha afirmado, la acusación particular en tu caso?
El otro día la parlamentaria de Junts per Catalunya, Laura Borràs, hizo un tweet en el sentido de que se había decidido retirar las acusaciones de la Generalitat contra independentistas. Por lo que yo sé, después de agredir seleccionados manifestantes, hacernos seguimientos por la calle, hacer toda la investigación, retirarse después es hacer el trabajo sucio y luego marcharse. Poner en bandeja a fiscalía supuestas pruebas de ciertos delitos y luego retirarse es al menos criticable. En todo caso, la retirada de la acusación de la Generalitat hace variar poco las demandas de pena. Es cierto que la petición de la Generalitat es la mayor en cuanto a pena y sí esperamos que la Generalitat no mantenga su acusación. Lo que yo espero del gobierno de Catalunya no es tanto que se retire sino que haga el trabajo necesario para que la acusación no prospere, y lo hago también por otros compañeros que han estado implicados en esto.
¿Y eso cómo se podría hacer?
Pues que la Generalitat con su fuerza o influencia política dialogue con la fiscalía para que se rebajen o se retiren todas las acusaciones.
¿Y ahora cómo está el proceso?
Como me piden más de cinco años de prisión no harán la vista en un juzgado de primera instancia sino que lo harán en la audiencia provincial, en una sala con tres jueces.
¿Qué reacciones a tu caso has visto en Badalona?
Desde el momento que me detuvieron recibí el apoyo de diversas organizaciones políticas y sindicales de Badalona: la Forja, Poble Lliure, la CUP, el Casal Antoni Sala y Pont, ANC, Òmnium, Guanyem Badalona, Junts per Catalunya, ERC. Aparte de los tres partidos políticos que he dicho, Guanyem Badalona, donde milito, JxC y ERC, ningún otro partido se ha posicionado ni me ha dado ningún apoyo. Pero si un sentido debe tener la lucha antirrepresiva debe ser unir organizaciones y tejer red contra la represión. En este sentido cuando me detuvieron la respuesta en Badalona fue inmediata y a mí me emocionó. Ahora hacen falta acciones reales. Si Junts per Catalunya y ERC me apoyan, que hagan lo posible para que ni a nivel local ni a nivel nacional se vuelva a sufrir ningún nuevo caso como este.
Tú eres independentista, ¿crees que lo que te pasa tiene que ver con una represión por tu ideología, o lo vinculas con una degradación de la democracia, en tu caso el derecho de manifestación?
Yo creo que se suman las dos causas. Los ataques a manifestantes por los derechos sociales y nacionales han ido al alza en los últimos tiempos. Hace poco afectaba a militantes de la Crida LGBTI, a quienes llevan a juicio por un supuesto delito de desórdenes públicos. Otro caso es el de un militante por el derecho a la vivienda de Santa Coloma de Gramenet, Juan Pastor, si no me equivoco. Que ha sido juzgado por un supuesto delito de agresiones, y es una persona histórica en la defensa del derecho a la vivienda. Y también lo detuvieron y lo pusieron en la cárcel 24 horas. Creo que más que buscar la justicia lo que buscan es atemorizar a los movimientos por los derechos sociales y nacionales.
Esta entrevista ha sido publicada originalmente en El Independiente de Badalona

