A pesar de las circunstancias adversas derivadas de la crisis sanitaria y social del Covid-19, durante el año 2020 se crearon en Catalunya 149 nuevas cooperativas. Son datos del Registro de Cooperativas de Catalunya y que forman parte del balance del año 2020 del Programa d’Economia Social del Departament de Treball, Afers Socials i Famílies de la Generalitat. Además durante este mismo año se llevaron a cabo hasta 890 acompañamientos a nuevos proyectos de economía social desde los 14 ateneos cooperativos que operan en el marco del Programa de Economía Social de la Generalitat.
Setenta y una de las cooperativas creadas a lo largo de 2020, prácticamente la mitad del total, lo hicieron con el acompañamiento de alguno de los 14 ateneos cooperativos. Si más allá de la fórmula cooperativa, se tienen en cuenta otros tipos de empresas de la economía social, como asociaciones con actividad económica, fundaciones o mutualidades, el número de nuevas empresas de economía social acompañadas por los ateneos cooperativos durante el año pasado sube hasta las 131. De hecho, en total los 14 ateneos iniciaron durante el 2020 hasta 890 acompañamientos para la creación o consolidación de organizaciones y entidades de economía social y cooperativa.
El Programa de Economía Social de la Generalitat incluye los 14 Ateneos Cooperativos, pero en el caso de 2020, también un centenar de los llamados Proyectos Singulares, y varios programas transversales. Entorno su pivotan las políticas del Govern de fomento de la economía social y de generación de empleo en este ámbito. El presupuesto resultante final de estas políticas ascendió a casi 14 millones de euros, de los que 8,9 fueron destinados a los Proyectos Singulares y 3,9 a los Ateneos Cooperativos. La cifra es superior que en años anteriores, ya que la convocatoria anual de Proyectos Singulares había sido inicialmente de 5 millones, pero el mes de junio se convocó una segunda de extraordinaria de 3,9 millones para financiar proyectos encaminados a combatir las consecuencias de la crisis social, económica y sanitaria del Covid-19.
Josep Vidal, director general de Economía Social, el Tercer Sector y las Cooperativas de la Generalitat pone en valor la territorialización de los proyectos surgidos con el apoyo del Programa de Economía Social. Según Vidal, la territorialización «se ha revelado como uno de los elementos estratégicos clave para el desarrollo de la economía social y solidaria». Añade que con el impulso de la red de ateneos cooperativos y de proyectos singulares, «hemos consolidado el ecosistema de fomento de la economía social con excelentes resultados». Incluso en territorios poco proclives a la creación de cooperativas como el Alt Pirineu donde, recuerda Vidal, se han creado 13 cooperativas en los últimos tres años, o el Berguedà, con 11, o las Terres de l’Ebre, que ha duplicado el número de cooperativas creadas respecto al año anterior.
Un centenar de Proyectos Singulares para generar empleo en la economía social
Los Proyectos Singulares tienen por objetivo generar empleo a través de la creación de nuevos proyectos empresariales, nuevas líneas de negocio, empresas o mercados, en el marco de la economía social y cooperativa y aprovechando oportunidades estratégicas del propio sector de actividad, o del territorio. En el año 2020 se habían beneficiado inicialmente 60 iniciativas, a las que hay que sumar las 33 de la convocatoria extraordinaria con motivo del Covid-19. En las tres primeras convocatorias, entre 2016 y 2018, ya se habían financiado 143 proyectos que han generado empleo a través de la economía social y cooperativa. Los ámbitos económicos son diversos, y van desde la economía verde en el comercio, la vivienda, la agricultura y la alimentación o la tecnología, la cultura, el ocio o la hostelería, entre otros.
Explican que las medidas de apoyo a Proyectos Singulares a raíz del estallido del Covid-19 tienen por objetivo reactivar económicamente a las empresas de economía social mediante la intercooperación, una fórmula que se ha mostrado efectiva para la creación de nuevos puestos de trabajo. Se busca afrontar mejor los retos de la nueva realidad socioeconómica de forma que se refuerce la viabilidad de las empresas, la competitividad de la economía social y el mantenimiento y la dinamización del empleo.
En cuanto a la Xarxa d’Ateneus Cooperatius de Catalunya, reúne 14 de estos dispositivos a lo largo de todo el país, y desde su creación, en 2016, se han consolidado como el referente del fomento de la economía social en cada uno de los territorios. En torno a los 14 ateneos trabajan 130 entidades públicas y privadas agrupadas en alianzas, además de 270 entidades colaboradoras más, en un ejercicio de intercooperación que ha dado como frutos el nacimiento y consolidación de varios proyectos cooperativos en los últimos años en comarcas donde tenían escasa presencia.
Más de 3.000 actividades de los ateneos cooperativos en plena pandemia
Además, en un contexto complicado como el derivado de la crisis sanitaria, social y económica del Covid-19, los ateneos cooperativos supieron adaptarse al nuevo escenario y generaron un conjunto de acciones para darle respuesta. A pesar de la pandemia, durante 2020 tuvieron lugar más de 3.200 actividades de fomento de la economía social, buena parte de los cuales se pudieron adaptar al entorno virtual, con un incremento significativo del número de participantes, que ascendió a 18.802 personas (7.624 mujeres y 5.178 hombres).
A lo largo de 2020 se constituyeron de la mano de los 14 ateneos, y a pesar de la pandemia, un total de 131 nuevas organizaciones y entidades de la economía social, en las que se insertaron 543 personas (333 mujeres y 210 hombres). Durante el último año, además, se iniciaron hasta 890 acompañamientos para la creación o consolidación de organizaciones y entidades de la economía social y cooperativa.
A los 543 nuevos puestos de trabajo creados durante el último ejercicio en proyectos constituidos de la mano de los 14 ateneos cooperativos hay que sumar los que deberán surgido de los 93 Proyectos Singulares, de los que aún no se dispone la cifra total, ya que una parte significativa de los proyectos finalizan el periodo subvencionado por las dos convocatorias a lo largo de la primera mitad de este año 2021.
El Programa de Economía Social se complementa con 13 actuaciones transversales de fomento de la economía social y cooperativa en el ámbito educativo y universitario, la formación y la gestión y la promoción y difusión. En estos programas hay implicadas seis universidades y una escuela de negocios, y participaron en las actividades organizadas un total de 26.615 personas.
Una economía de oportunidades al servicio de las personas que aporta el 8% del PIB
La economía social comprende todas las formas de actividades económica que tienen como finalidad la resolución de una problemática social o la satisfacción de las necesidades económicas de sus asociados, priorizando el bienestar de estas personas por delante de la generación de capital. Actualmente, según datos del Departament de Treball, Afers Socials i Famílies de la Generalitat, la economía social emplea a más del 10% de la población activa, aporta el 8% del PIB del país y agrupa a unas 19.000 entidades, que asocian y prestan atención a unas 5 millones de personas.
La fórmula cooperativa, con más tradición en Catalunya, incluye más de 4.400 cooperativas existentes, y más de 40.000 puestos de trabajo. En los últimos cuatro años, a raíz de la implementación del Programa de Economía Social de la Generalitat con el formato actual se han creado en Catalunya 741 nuevas cooperativas, según datos del Registro de Cooperativas de Catalunya. Sólo en 2020, a raíz de la crisis económica y social del Covid-19, el ritmo de crecimiento del número de cooperativas se ha estancado ligeramente. Con todo, en demarcaciones como la de Girona, por ejemplo, el ritmo se mantuvo y se constituyeron las mismas cooperativas que en 2019.
Defienden que el Programa de Economía Social de la Generalitat, impulsado desde la Dirección General de Economía social, el Tercer Sector y las Cooperativas, ha hecho en los últimos años una apuesta clara por una economía de oportunidades con empresas democráticas, que generan empleo estable y de calidad, arraigada en el territorio y cohesionadora. José Vidal muestra su convencimiento de que hay que seguir apostando por el fomento de la economía social y solidaria en Catalunya, «para avanzar colectivamente hacia la construcción un nuevo modelo económico centrado en las personas que permita dar respuesta a los retos postpandèmia».

