La unidad contra el fascismo y el racismo (UCFR), plataforma formada por cientos de organizaciones muy diversas, ha convocado una manifestación el sábado 19 de marzo, a las 12h, en Passeig de Gràcia, en la ciudad de Barcelona. La protesta se celebra dentro de la jornada internacional convocada por la red global World Against Racism and Fascism y el día mundial contra el racismo declarado por la ONU. La organización denuncia cualquier tipo de violencia, odio o guerra. Además, la convocatoria señala que la extrema derecha, cuando influye en los gobiernos, aprovecha para difundir su discurso racista en contra de los refugiados, de los colectivos LGBTI y los grupos vulnerables de la sociedad.
El principal objetivo de la manifestación es denunciar, de forma firme y unitaria, el odio que significa el racismo y reclamar derechos para todos, sin distinción alguna. La crisis económica, la Covid-19 y las guerras han desatado un grave desequilibrio en la sociedad, que partidos como Vox aprovechan para difundir su discurso fascista. La UCFR quiere apoyar a la ILP que intenta que más de 600.000 personas en situación irregular administrativa en el Estado español tengan acceso a derechos.
La situación de los refugiados se ha agravado con la guerra, según David Karvale, uno de los portavoces de UCFR y miembro de la coordinación de World Against Racism and Fascism. Recuerda que en la última manifestación que se pudo realizar en 2019, antes de la pandemia, se pudieron reunir 5.000 personas. Este año esperan el doble de participantes. «Rechazamos todas las guerras y todo tipo de violencia – afirma -y esperamos que el gobierno español y la Unión Europea traten de manera igualitaria a los refugiados, sean del origen que sean, porque es inaceptable que se hagan distinciones.»
Los convocantes lanzan una alerta sobre decisiones que normalizan Vox, un partido excluyente, con un fuerte componente de odio visceral. Dentro de la política, también en Catalunya, se han visto comportamientos racistas por parte de la extrema derecha bajo la forma de varios grupos minoritarios. En definitiva, hacen un llamamiento a favor de un mundo sin racismo, tanto por solidaridad como por interés personal. El objetivo es frenar los crímenes de odio y buscar la inclusión de cualquier ciudadano.
#BienvingutsRefugiats (como hashtag) es uno de los títulos de los carteles que se mostrarán por las calles. Los convocantes son centenares de asociaciones que tienen en común un mismo propósito, y es la lucha contra un problema histórico: el racismo. La manifestación empezará al mediodía delante del edificio de la Pedrera, en el Passeig de Gràcia, y culminará en la Plaza Catalunya. Allí se verán intervenciones preparadas por colectivos como las mujeres brasileñas que se manifestarán contra la candidatura de Bolsonaro como presidente; una campaña organizada por los refugiados ucranianos y, además, habrá conciertos y eventos con un único objetivo: «No al racismo, no al fascismo».

