Barcelona ha acogido hoy una movilización multitudinaria para conmemorar el Primero de Mayo, el Día del Trabajador que desde finales del siglo XIX lucha por mejorar las condiciones de la clase obrera. En esta ocasión, además, la manifestación ha tenido un tono reivindicativo hacia las medidas económicas aplicadas por el presidente de Estados Unidos.
Bajo el lema “Protejamos las conquistas, ganemos el futuro”, los dos sindicatos mayoritarios han reclamado reforzar los derechos laborales, blindar los servicios públicos y situar la subida de salarios como medida imprescindible para hacer frente al encarecimiento generalizado del coste de la vida. El manifiesto conjunto alerta de que los aumentos de precios en productos básicos y vivienda están deteriorando las condiciones de vida de la mayoría de la población y exige políticas que aseguren trabajo digno, salarios justos y pensiones suficientes.

La manifestación principal ha comenzado a las 11:30 h en plaza Urquinaona y ha recorrido las principales calles de la ciudad hasta llegar frente a la sede de Foment del Treball, en Via Laietana. Belén López, recientemente elegida como primera mujer secretaria general de CCOO de Catalunya con un 98% de apoyo, ha subrayado la importancia de la reducción de la jornada laboral y la necesidad de abordar la crisis de los servicios de cuidados, especialmente en sectores feminizados y precarizados. También ha dirigido unas palabras explícitas a la dirección de Freixenet y RDM por sus amenazas de realizar un ERE: “Ahora toca hablar de transiciones justas, y eso no lo están haciendo Freixenet ni RDM”.
Por su parte, Camil Ros, reelegido secretario general de UGT de Catalunya, ha insistido en la urgencia de mejorar las condiciones laborales y sociales, destacando la importancia de la reducción de la jornada laboral y la defensa de los servicios públicos como pilares fundamentales para una sociedad más equitativa. En una línea similar a la de la secretaria general de CCOO, ha reivindicado que “los despidos deben ser el último recurso, no una alternativa. No se puede banalizar este hecho como si se tratara de una estrategia empresarial más”.

Al margen de la movilización central, la USOC ha celebrado su propio acto en Barcelona y ha recorrido las calles de la ciudad partiendo desde su sede en el barrio de Gràcia bajo el eslogan “Más trabajo, más salario = calidad de vida”. Con un discurso centrado en la reivindicación de más empleos a jornada completa, salarios que no pierdan poder adquisitivo y horarios que permitan compatibilizar el trabajo con una vida personal y familiar digna.
María Recuero, secretaria general, ha advertido de la cronificación de la parcialidad y la temporalidad, así como del incremento de la pluriocupación como fórmula forzada para llegar a fin de mes.
Los sindicatos alternativos trasladan la protesta a Vallcarca
Este 2025, la movilización alternativa del Primero de Mayo ha abandonado el centro de la ciudad para situarse en el barrio de Vallcarca. La Taula Sindical de Catalunya —que agrupa a Solidaritat Obrera, COS, CGT Catalunya, IAC, CNT Catalunya-Balears y Cobas— ha decidido iniciar la manifestación en este barrio históricamente combativo para denunciar, precisamente, las consecuencias directas de la crisis de la vivienda y la subida del precio de la cesta de la compra sobre las clases populares.
Con una pancarta de cabecera con el lema “Contra la guerra y el capital: de aquí y de fuera, somos la misma clase trabajadora”, los sindicatos alternativos han querido visibilizar la situación de miles de personas que viven con dificultades para acceder a una vivienda digna y que padecen precariedad laboral estructural. Vallcarca ha sido en los últimos años uno de los barrios con mayor movilización vecinal en defensa del derecho a la vivienda y contra la especulación urbanística, y este año se ha convertido en el escenario simbólico de este Primero de Mayo alternativo.
Un Primero de Mayo de reivindicación y denuncia social
Este Primero de Mayo ha vuelto a poner sobre la mesa el malestar social por la precariedad y la falta de esperanzas de mejora en las condiciones laborales y de vida. Tanto las grandes centrales sindicales como las organizaciones alternativas han coincidido en señalar la necesidad de abordar la crisis social y económica desde una perspectiva de derechos y de justicia social, blindando las conquistas laborales y haciendo frente a los factores que cronifican la pobreza y la desigualdad.

