El mismo día que ha muerto Mari Carmen Abascal, los sindicatos han anunciado la convocatoria de una huelga general por los salarios y la vivienda para el 11 de noviembre, dos días antes del inicio de la campaña electoral. Su desahucio había sido la chispa de una movilización histórica en todo el país y el símbolo de un malestar por la vivienda que hace años que crece.