L’Hospitalet vota ‘no’ a hacer un recuento de sus propios vecinos y vecinas que duermen en la calle. El actual gobierno se escuda en sus políticas sociales actuales para votar en contra mientras los vecinos saben que hay gente durmiendo en la calle.
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La primera de estas mini-crónicas se publicó al día siguiente del oscuro discurso de Felipe VI. Cuando el Estado esgrimió su lado más hobbesiano frente a la decisión de la Generalitat de tirar por la calle de en medio. La número cien se publica casi trescientos días después, cuando ha habido tiempo para comprobar que la ley no puede resolver, por sí sola, este conflicto.
La bancarrota de Atzeries no iba a finiquitar su sueño. De algún modo se las apañó para pactar con Belcebú, ganó el primer premio de la lotería y tirar hacia delante su inmueble, repleto de referencias luciferinas.
Los campamentos de verano son la cúspide de todo un año de trabajo. Es la fase en la que se puede ver como tu grupo de niños van desarrollando aspectos morales y cualidades éticas como el respeto y la empatía entre ellos
El Oratori de Sant Felip Neri de Gràcia demuestra demasiadas cosas que van desde la diversificación barcelonesa por la magia de barrios con identidad de pueblo hasta la absoluta necesidad de no dar nada por sentado y mirar hacia arriba, otra forma de combatir la pereza
Se entiende la apelación a la unidad soberanista, y más allá, para que los presos salgan de la cárcel, o para que Catalunya alcance objetivos políticos compartidos por una gran mayoría. Sin embargo, la unidad para la República que supone esta Crida Nacional es la de la mitad de la sociedad. Ni eso.
Las ansias de control total tecnológico retratan muy bien el control actual. Aunque lo más probable es que la inteligencia artificial no venga a remplazar la pedagogía escrita con violencia sobre los cuerpos sociales, lo más probable es que venga para complementar el miedo con la sensación de vigilancia total
Todo es frágil, muy frágil, y la conjura de los irresponsables sigue en pie, pero lo que cuenta es la resultante. Se comprende que muchos independentistas hayan celebrado la decisión del tribunal de Schleswig-Holstein como una victoria, pero se equivocan si ven en ella un aval europeo a la unilateralidad.
Es imprescindible reclamar que se considere la violencia y discriminación por motivos de género como motivos suficientes para solicitar protección internacional.
Un problema de ocho años no se resuelve en dos horas y media de conversación y un paseo de quince minutos por los jardines de La Moncloa.
