«Bobinas de hilo y productos téxtiles». Este es el lema que acompaña el logo de Bonclasfil SL, la empresa de la cual es copropietaria Míriam Nogueras, según ha declarado en varias ocasiones y según consta al registro de bienes que presentó coma diputada al Congreso. No existe la versión del logo donde ponga «Bobines de fil i productes tèxtils».
De hecho, toda la web de Bonclasfil está íntegramente en castellano, y sólo en castellano. Los diferentes productos que venden, la carta de colores, el típico «quiénes somos», los datos de contacto, e incluso el blog, que sólo tiene una entrada sobre el hilo de coser y su evolución a lo largo de los tiempos. Todo en castellano.
Bonclasfil es una empresa de menos de 10 trabajadores que se constituyó el 22 de septiembre de 2015, en plena efervesencia del proceso independentista. Entonces Nogueras era concejal de Cardedeu como independiente de una lista de CDC, y miembro del Cercle Català de Negocis, además de una gran activista proindependència a través de las tertulias y Twitter. Poco después, en diciembre de 2015, fue elegida diputada al Congreso dentro de la lista Democracia y Libertad. Fiel a Carles Puigdemont, ahora Nogueras es la vicepresidenta del PDeCat y será la candidata de este partido (o de la Crida per la República) a la alcaldía de Mataró en las próximas elecciones municipales.
Miriam Nogueras es accionista pero no administra la empresa. Su administrador único es Josep Botey Galindo. Bonclasfil tiene la sede en un polígono industrial de Cabrera de Mar.
Redes profesionales
La misma política comunicativa de Bonclasfil se ha aplicado en su tímida presencia en redes sociales. La firma no tiene cuenta de twitter, sí que tiene de facebook pero no ha colgado nunca nada, mientras que en Linkedin tiene un perfil escrito íntegramente en castellano. En el portal de la Xarxa Industrial de Catalunya, en la que aparecen empresas de todo tipo, cuenta con otro perfil, igualmente escrito en la lengua de Cervantes.
A banda, documentos internos sobre las características de sus productos, que se pueden encontrar por la red, también están escritos en castellano.


