El desahucio de una mujer de 87 años en Madrid ha puesto rostro a un malestar profundo por la situación de la vivienda que hace muchos años que recorre el país. Doce días después, el presidente Pedro Sánchez convoca elecciones e intenta convertir la indignación generalizada en una mayoría electoral. A la vez, CCOO y UGT han acordado convocar una huelga general de 24 horas este otoño para reclamar salarios y vivienda dignos. Pero con la convocatoria electoral hay una pregunta que, a partir de ahora, Sánchez no podrá esquivar: después de siete años de gobierno, ¿por qué Maricarmen tuvo que salir de casa en camilla?
Viendo: alquiler
El edificio en el que vivo podría ser una especie de versión globalizada del 13, Rue del Percebe de Francisco Ibáñez.
Olga era una vecina comprometida de L’Hospitalet, no aguantó más. Mari Carmen es una vecina resistente de Madrid, ha dicho…
¿Qué pasa cuando las instituciones cumplen el procedimiento, pero el sistema no consigue proteger una vida vulnerable?
Durante años hemos preguntado cuánto gana una persona para saber cómo vive. Quizá nos faltaba una pregunta más sencilla: ¿cuánto le queda después de pagar por tener un lugar donde vivir? Un nuevo estudio pone cifras a esta pobreza oculta y obliga a mirar la vivienda no solo como un problema de precios, sino como una cuestión de seguridad, autonomía, tiempo y futuro.
España recupera la ocupación mientras el acceso a la vivienda sigue encallado en un modelo que concentra la propiedad en manos de quienes ya tienen patrimonio.