Tres sentencias en dos días de junio han marcado la política de Estados Unidos.
Viendo: Opiniones
Habría que decidir qué centros de datos necesita realmente el país, dónde deben ubicarse, qué valor añadido aportarán y qué infraestructura energética pueden garantizar.
Si hablamos en serio de derechos, desigualdades, gobernanza y calidad democrática, la cuestión pertinente no es si sigue teniendo sentido ser independentista, sino si hay algo en nuestro marco político que nos permita garantizar derechos de manera estable.
Ceuta es un pequeño escenario desde el que observar una transformación geopolítica mucho mayor.
Un gobierno, sea del ámbito o nivel que sea, no puede obviar el impacto que las nuevas infraestructuras tienen sobre el cambio climático.
La expresión, tomada del lenguaje de los videojuegos, describe acciones, gestos, poses o actitudes destinadas a acumular simbólicamente puntos de carisma, presencia y reputación.
Cada vez existen más argumentos a favor de restaurar tierras degradadas, proteger y expandir la biodiversidad, restaurar el ciclo del agua, localizar e implementar sistemas energéticos bajos en carbono y aprovechar la bioeconomía. Debemos garantizar el funcionamiento de los ecosistemas ecológicos saludables que sustentan la vida.
En estos días nadie o casi nadie recuerda que Ceuta es, por encima de todo eso, una frontera entre la parte rica del mundo y la parte pobre.
La fotografía es incómoda: Catalunya no financia adecuadamente ninguno de los tres pilares esenciales —educación, salud y servicios sociales.
Sin hegemonía los cambios aparecerían como inestables, efímeros. Y es desde este punto desde donde hay que evaluar las palabras de Joan Gaspart.