Durante años hemos preguntado cuánto gana una persona para saber cómo vive. Quizá nos faltaba una pregunta más sencilla: ¿cuánto le queda después de pagar por tener un lugar donde vivir? Un nuevo estudio pone cifras a esta pobreza oculta y obliga a mirar la vivienda no solo como un problema de precios, sino como una cuestión de seguridad, autonomía, tiempo y futuro.
Viendo: Habitar
España recupera la ocupación mientras el acceso a la vivienda sigue encallado en un modelo que concentra la propiedad en manos de quienes ya tienen patrimonio.
Zeroport no pide una ampliación «más verde»; se define como plataforma «pel decreixement del port i l’aeroport de Barcelona» y llevan dos años diciendo lo mismo por escrito
Este verano ha sido el más cálido registrado nunca en Cataluña. Según el Servicio Meteorológico de Cataluña, más del 80%…
¿Imaginan un Chino/Raval con conciencia de todo su bagaje al tenerlo registrado en sus muros para que fueran fuente de conocimiento?
Aquí surge una paradoja: cuanto más hablamos, menos parece que discutimos sobre qué implica realmente afrontarlo.
Desde 2003 hay peticiones para que el interior de ese epicentro de torturas sea accesible a los ciudadanos para, así, poder recordar mejor lo que sucedió.
Confundir electricidad con energía o discutir cada pieza por separado nos aleja de la cuestión esencial: qué modelo energético queremos para Cataluña.
La misión del periodismo ciudadano, su buena praxis, consiste en ir a los sitios y hablar con la ciudadanía.
Este popular enclave barcelonés mantiene su decorado de siempre, pero se ha producido una mutación antropológica que ha anulado su carácter.